domingo, 27 de noviembre de 2016

TRILOGÍA DEL BAZTÁN

TRILOGÍA DEL BAZTÁN de Dolores Redondo


Durante este año me he leído la trilogía del Baztán de Dolores Redondo. Son tres libros que enganchan desde el primero hasta el final. Empezando por la protagonista Amaia Salazar, que quizás es clave para toda la historia. Si no hay un personaje que tenga gancho no hay nada que hacer. En este caso no es solamente Amaya quien atrapa al lector, sino que la historia y, sin duda, el paisaje que forma parte de la historia y se convierte en un protagonista más.



EL GUARDIÁN INVISIBLE


Portada del libro


Es el primer libro de la trilogía, y aunque se publicó en 2013 no había escuchado hablar de él. Hasta que este año 2016 cayó en mis manos y lo devoré, no podía parar de leerlo. Es una novela negra con tintes místicos y naturales.  
Amaia Salazar es una inspectora de homicidios de la policía foral de Navarra. Todo cambia, o más bien empieza, cuando es solicitada a volver a su pueblo natal, Elizondo, debido a una serie de asesinatos. Las víctimas son niñas, y son encontradas en la orilla del río y  de una forma peculiar, como si fueran sometidas a rituales.    
El hecho de acudir a Elizondo para la investigación hace que la protagonista se reencuentre con su familia: la tía Engrasi, y sus dos hermanas: Flora y Rosaura, con ello aparecen conflictos familiares en los que se ve envuelta, sumado a que volver hace que despierten fantasmas del pasado que tenía olvidados, pero que le ocasionan muchos dolores de cabeza. Estas historias familiares pasa casi a un primer plano que paralelamente se conjuga con lo que realmente le ha llevado a Elizondo, unos asesinatos que tendrá que resolver, aunque el escenario, tan familiar para ella, no le ayude a centrarse demasiado.
A todo ello hay que añadir que la escritora completa la novela con tintes místicos de la tradición vasco-navarra, apareciendo un personaje mítico como es el “basajaun”, una criatura ancestral que habita en los frondosos bosques del Valle del Bastán.  Esos elementos mágicos como son las brujas, la Diosa Mari, el basajaun, etc… son elementos que forman parte de las creencias populares de  los habitantes.

No es una novela negra al uso, ya que la protagonista, como he dicho tiene mucha fuerza. Gracias a ella descubrimos Elizondo, sus gentes, su pasado, su familia y las creencias mágicas. Si ella se moja bajo la lluvia helada de Elizondo, el lector también tendrá la sensación de tener frío. Acompañas a Amaia no solamente en una investigación criminalística que parece bastante complicada, sino que ves todo lo que le atormenta, ya que se suman varios elementos, para que no sea una simple investigación: volver a Elizondo remueve a nuestra protagonista.  
Querrás seguir leyendo sin cesar, sin duda, para descubrir quién ha podido cometer esos crueles asesinatos, pero para saber qué fantasmas del pasado le atormentan a Amaia.  
Sé que hay gente que me ha comentado que haya tantos elementos sobrenaturales no les ha terminado de gustar, porque despistan al lector con el tema principal de la investigación. Sin embargo, a mí no me ha desagradado, porque es una novela policiaca diferente a las demás, y te dan un pequeño paréntesis dentro de tanto asesinato y dan pistas para saber quién ha cometido esos asesinatos. De alguna manera u otra te ayuda a descubrir no solamente el paisaje, el escenario, sino que ves que esas creencias aún perduran en la mentalidad de la gente de allí, y descubres porqué actúan de una manera u otra.   

Al terminar el libro me lleve la grata sorpresa que había un segundo libro llamado: “Legado en los huesos” es lo que tiene no haber descubierto el libro en su día, que al tener unos años, ya puedes leerte todos del tirón, sin estar con las ansias de que salga el siguiente.  

Booktrailer de El guardián Invisible: 


LEGADO EN LOS HUESOS

portada legado en los huesos 

En esta segunda novela, Amaia Salazar tiene que investigar unos crímenes relacionados con la violencia de género: aunque ni las víctimas, ni los asesinos se conocen. Además todas las víctimas aparecen con un brazo mutilado postmorte, esos brazos no aparecen en la escena del crimen, simplemente no aparecen. A pesar de que asesinos y víctimas no se conocen, sí que tienen muchos puntos en común. Además, aunque parece que todos los crímenes están resueltos, hay un misterio detrás. Todos los asesinos terminan suicidándose dejando tras de sí una palabra escrita: TARTALO (personaje de la mitología vasca que se representaba con un cíclope gigantesco).

A la vez que está con esas investigaciones también tiene que descubrir quién está profanando tumbas de niños.

Y a todo ello, hay que volver a la familia que sigue haciendo de las suyas. Vuelven los fantasmas del pasado que tanto le atormentan, la relación con sus hermanas y, sobre todo, con su madre. Para mí, personalmente, la madre es una de las protagonistas que más miedo me dan, sí, desde el primer libro, pero realmente da pavor.

Me ha gustado la segunda parte, aunque digan que pierden intensidad respecto a la primera, pero en este caso no es así, porque desvela incógnitas que quedaron en la primera novela, respecto a la vida personal de Amaia, vemos cómo van progresando en su ambiente familiar y cómo la protagonista sigue adelante combinando vida personal y profesional.  

Booktrailer de Legado en los Huesos: 




OFRENDA A LA TORMENTA

Portada del libro Ofrenda a la Tormenta

 
 Ficha técnica de Quelibroleo                                                                                                       
El tercer y último libro de la trilogía llegó en 2014 con “Ofrenda a la Tormenta” aunque, como he dicho, yo me he leído los tres del tirón en este 2016. Esta última entrega, quizás es más novela negra que las demás, porque no aparecen tantos tintes mitológicos como en las demás. Sin embargo, sí que siguen apareciendo, sobre todo las brujas y los rituales. Empieza con la muerte de un bebé, familiares comenta que ha sido el demonio que se lleva a los bebés durmientes, pero la inspectora Salazar, después de un análisis forense sabe que ha sido un asesinato, que ese no es el único que ha habido en el valle, y empieza una investigación trepidante. 
El juez Markina juega un papel muy importante en toda la historia, en esta sabemos más de su vida personal, en las otras no había aparecido casi nada sobre su vida. 
Como siempre Amaia va alternando su vida profesional con su vida personal, que cada vez le cuesta más sobrellevarla con los casos criminales en los que se involucra tanto. 
En esta última novela se cierran muchos fantasmas, se desvelan cómo y por qué empezó todo, incluso casos que aparecen en la primera novela y creíamos a primera vista resueltos.  Una vez más sorprendente, con giros inesperados, con tormentas que te ponen el alma en vilo y que no puedes dejar de leer. 

Booktrailer de Ofrenda a la tormenta: 



Sin duda la trilogía en sí me ha encantado. He tenido la suerte de no tener que esperar a que saliera el siguiente libro, porque ya estaban publicados. Me he leído uno detrás de otro, porque no podía parar de leer. El misterio, la intriga, el terror y, la investigación, se adueñarán de ti, para que no puedas de leer. He descubierto, como trabaja la policía foral de Navarra, en este caso, nuestra protagonista: Amaia Salazar. No solamente nos ha permitido saber cómo trabaja, conocer a sus compañeros, viendo que había rivalidad, porque fuera una mujer la inspectora y callase bocas a los que aún tienen mentes estrechas. Hemos sido testigos de riñas familiares entre hermanas, porque no entendían por qué su hermana se había convertido en policía y se había querido desvincular de su pueblo natal, incluso de ellas, pero todo tiene una explicación. El hecho de que tenga que volver a Elizondo no solamente hará que veamos su relación familiar, y conozcamos a una Amaia más vulnerable aún asustada por los recuerdos del pasado que le atormentan, sino que descubriremos un paisaje fantástico: tanto por sus creencias, su mitología, su gastronomía y sus gentes. 
Sin duda, es una trilogía que recomiendo, me parece muy original que mezcle novela negra con mitología y realidad personal. Si eres de aquellos que te gusta ir al grano, sin detenerse en grandes descripciones, en elementos fantásticos, y solamente dedicarse a la investigación pura y dura, quizás no es una trilogía para ti, pero, si por el contrario te apetece sentir cómo la protagonista, dejarte llevar y sentir está es tu lectura. 

Además, recomiendo que se lea cuanto antes, ya que en marzo del 2017 se estrena “El guardián invisible” en cines. 

domingo, 20 de noviembre de 2016

Sin semáforos para todos

Aún sin semáforos para todos

Casi un año reclamando semáforos sonoros, para poder cruzar con seguridad, de forma autónoma y sin peligro. Sin embargo, parece que anteponen la cantidad presupuestaria para otros menesteres, antes que a la seguridad y al accesibilidad. Ya se sabe siempre ha habido ciudadanos de primera y de segunda. No quiero ser una ciudadana de segunda por tener una discapacidad visual.

A pesar de llevar casi un año reclamando un par de semáforos acústicos, sigo sin ellos y parece que, por las respuestas que he recibido del Ayuntamiento de Barcelona va para largo. Las respuestas no han sido negativas, pero son de ese tipo de respuestas que solamente sirven para dar largas, sin una confirmación, sin una fecha, sin nada en concreto. No pierdo la esperanza, y, a pesar de saber que siguen sin ser sonoros, cada vez que llego a ese paso de peatones, le doy al mando que activa los semáforos acústicos, pensando que quizás de un día para otro, me voy a llevar la grata sorpresa de cruzar con seguridad, sabiendo que estoy cruzando cuando me toca, sin jugármela.

El pasado 7 de febrero realicé la siguiente entrada en el blog semáforos para todos, donde explicaba la importancia de los semáforos sonoros, la accesibilidad para todos en una gran ciudad, pero, sobre todo, la forma de cruzar de forma segura y autónoma, sin esperar a que alguien vaya a cruzar en ese momento por ese mismo cruce y tenga la amabilidad de no ignorarnos y ayudarnos a decirnos si se puede pasar o no.

Después de solicitar los semáforos en varias ocasiones a través de la página web del Ayuntamiento de Barcelona sin resultado alguno. La empresa donde trabajo inició una campaña de recogida de firmas, recogimos más de 1300 firmas y las presenté en el Ayuntamiento de Barcelona, junto con una instancia, donde reclamaba los meses que llevaba solicitando los semáforos accesibles, adjuntando la cantidad de firmas con un escrito y encuadernadas, para que no se perdierá ninguna de las muestras de solidaridad que mis compañeros de trabajo habían dejado en su firma por mí.
A principios de julio presenté la instancia, después realicé el siguiente post: Seguimos reivindicando semáforos, para explicar cómo iba el tema y los trámites que había seguido. Estuve esperando más de tres meses, en ese tiempo se supone que debería haber recibido una respuesta, como no lo hicieron tuve que volver a ir a la Oficina del Ciudadano del ayuntamiento de Barcelona, para que me dijeran qué pasaba con la resolución de la instancia. Tardaron bastante en atendernos, justamente ese día había mucha gente, ya que los trabajadores habían hecho un parón, por huelga, así que estaban a medio gas. Cuando llegó nuestro turno, les enseñé el resguardo de la instancia, nos dejaron solos, porque la chica que nos atendía se fue a investigar. Cuando volvió nos presentó sus disculpas, no solamente por la tardanza, sino porque lo que había descubierto no era nada bueno, todavía no sabían nada de la resolución. Así que nos recomendó,  y así lo hicimos, presentar una instancia de la instancia, para que de una vez por todas se pronunciasen.

En octubre, por fin, llegó la respuesta a través de una carta certificada a casa contestando a la última instancia, diciendo que en breve recibiría respuesta. ¿Para eso escriben? Parece ser que sí, ni unas disculpas, ni nada de nada, simplemente que en breve recibiría noticias. Sí, al cabo de dos semanas, finalmente, llevó otra carta certificada del ayuntamiento, donde contestaban a la primera instancia, sí a la de las firmas. Estaba impaciente por abrirla, aunque me la tuvieron que leer, pero… solamente se dignaban a escribir lo de siempre: “En próximas actuaciones lo llevaremos a cabo”.

No sé si con esa respuesta que dan siempre quieren decir que lo llevarán a cabo cuando ocurra algo. Si la actuación tiene que ser que a alguien que no sabe cuándo cruzar se lo lleven por delante, siendo el tranvía, un coche, una moto o un camión. No sé a qué esperan. Me parece que no pido tanto, simplemente poder cruzar una avenida como es la Diagonal de Barcelona de forma segura, sin tener la angustia de no saber si está verde para mí o no, de no saber si el tranvía tan silencioso como es pasará justo en ese momento, sin saber si al llevar a la acera seré arrollada por un ciclista-(ya que otra cosa que no se entiende es que haya un carril de bicicletas justo cuando has pasado la carretera, el paso de las vías del tranvía y cuando llegas a la acera está ese carril- 

Rebuscando por Internet me encuentro esta noticia que me hace reír (reír por no llorar) 
El 22@ de Barcelona tendrá todos los semáforos sonoros  Justamente los dos semáforos que solicito de la Avenida Diagonal se enmarcan dentro de ese barrio de Barcelona. Esta noticia se publicó en 2008, han pasado más de 8 años y, como podéis ver, no todos los semáforos son sonoros.  Cada vez que lo hago público en alguna red social el Ayuntamiento responde dándome el enlace del formulario, pero… ¿cuántas veces lo tengo que hacer? ¿Cien veces? Creo que si no son cien veces más de 50 veces sí que ha solicitado, ya que no solamente lo he rellenado yo ese formulario, mis amigos, compañeros y familiares también se han volcado en la causa, ya que se preocupan por mí. Además, si las 1300 firmas que presenté no sirvieron, ¿qué más puedo hacer?

Solamente quiero poder cruzar de forma segura, con autonomía y siendo una ciudadana más, no una de segunda clase a la que no le escuchen. Tampoco es tan complicado, todos los semáforos de alrededor: Llacuna, Roc Boronat, sí que son accesibles, pero da la casualidad que, por donde es más peligroso por toda la afluencia de tránsito de vehículos, del tranvía y de ciclistas no lo es. Toda la Avenida Diagonal desde el número 177 que solicito hasta el Diagonal Mar no son sonoros, con el peligro y la inseguridad que conlleva.  

No sé qué más puedo hacer, de momento sigo cruzando cada día, no me queda otro remedio con ayuda o sin ayuda, llego sana y salva al trabajo, tengo que pasar por ahí sí o sí. Sé que este post de poco servirá, después de lo mucho que ya hemos hecho, sin embargo me sirve para desahogarme y reflejar una realidad: triste, pero real. 


domingo, 6 de noviembre de 2016

Relato: Decisiones de la vida

Decisiones duras, que saben a gloria 

Limpió el cuchillo que aún derramaba sangre. Lo puso bajo el grifo de agua fría, y como si el agua se fuera a llevar todo lo que había hecho, dejó que la sangre se fuera por el desagüe poco a poco, sin que el tiempo pasase, solamente el agua. Después lo dejó en la pica, se secó las manos con el delantal de toalla que siempre le acompañaba, y sin un abismo de remordimiento miró el reloj y se sentó en la silla de la cocina. Se sentó enfrente del reloj como si esperase, o más bien como si el tiempo fuera lo único que le fuera a salvar, como si no se diera cuenta de la hora que era, aunque la tuviera delante. Como si tal cosa, se levantó, miró la olla exprés y vió que seguía su proceso, aún faltaba mucho para que estuviera a punto, aún tenía tiempo para descansar. Prefirió quedarse en la cocina, en la misma silla de la que se acababa de levantar, pero a Pepi le entró algo de hambre y cogió unos pistachos, quizás por hambre, por gula, por pasar el tiempo, pero no quitaba ojo al reloj.  A pesar de que el tiempo había de preocuparle hacía tiempo, ahora era su gran aliado. Se dormía con el tic-tac, sin prisas, sin preocupaciones, pero ahora, sí que tenía una gran preocupación y por eso estaba tan atenta al reloj de cocina, todo tenía que estar a punto, y para eso era necesario calcular algo de tiempo, aunque si no, siempre quedaba la opción de estar con los oídos alerta.

A la una y media llamaron al timbre de casa y se sobresaltó, levantándose de golpe de la silla, no esperaba a nadie y estaba tan absorta en ese tic-tac del tiempo, que ese timbrazo le devolvió a la realidad. Con toda la tranquilidad del mundo, pero sin fijarse por dónde pisaba, se dirigió a la puerta, sin recordar que el bebedero de agua, el barreño que utilizaba para que siempre tuviera agua para beber seguía ahí, con tan mala suerte que derramó todo el agua, dejando la casa peor de la pocilga que llevaba años siendo. Hubiera mirado por la mirilla, pero sus cataratas ya no permitían que lo hiciera, así que preguntó que quién era, como no recibió respuesta y escuchó que llamaban a otras puertas, maldijo por dentro a esos encuestadores o quien fuese, porque gracias a ellos ahora tenía que ir a buscar la fregona y solucionar todo el jaleo que había enredado, todo por levantase para nada.  Después de secar el suelo y poner unos diarios, volvió a su silla como si nada de lo sucedido hubiera ocurrido.  Antes de sentarse pensó que sería buena idea ventilar la casa, a pesar de estar en invierno, no era buen síntoma que el olor de la sangre y del cuerpo empezase a envolver toda la casa, así que pasó por el comedor y fue a abrir el balcón, colocó el sillón en la puerta, para que no se cerrase de golpe y miró todos los balcones del barrio. Un barrio obrero que tras cada balcón habría una familia que escondía miles de secretos, como ahora lo hacía ella. El frío le devolvió a la realidad y volvió a su cocina, a seguir comiendo pistachos. Cuando cogió uno, se fijó que en sus dedos aún tenía entre las uñas sangre y recordó lo que acababa de hacer. No se arrepentía, porque creía que se lo tenía más que merecido, pero sí que se sentía sucia. Pensó en prepararse un baño, pero ya no tenía edad para esos caprichos, ya que sabía que si lo hacía después, sin ayuda, no podría salir. Así que optó por darse una ducha, cuando iba por el pasillo un grito agudo le hizo retroceder y volver a la cocina. La olla exprés ya estaba dando síntomas de estar lista. Así que estaba preparada para hacer lo que nunca hubiera pensado que haría, pero lo tenía que hacer hoy o nunca. Aflojó el fuego. Salió al balcón y rebuscó entre las cosas de Antonio hasta que encontró lo que buscaba: el hacha. No sabía ni para qué tenían eso ahí, pero ahora le daría el uso que le debió dar hace tiempo. El comedor quedaría hecho una pocilga, y nunca mejor dicho, pero sería el mejor cocido que jamás hubiera probado. Le sabía mal que su Antonio nunca lo probaría.
Al cabo de unas horas, exhausta, pero recién duchada y lista para el gran manjar, le dio un beso a la urna que estaba encima de la televisión y se sentó en el sofá a degustar el caldo.
-        Por ti, Antonio. Sé que jamás hubieras martado a Porky, pero no podía más con ese cerdo.  Va por ti y no me lo tengas en cuenta, pero con este cocido, más lo que he congelado, tendré para aguantar todo el invierno. Además, te lo tenía dicho, ¿dónde se ha visto a un cerdo en una casa? El trabajo que me ha dado el marrano ese, ahora me toca disfrutarlo.  


sábado, 29 de octubre de 2016

Dichos Populares II Armarse la marimorena

Dichos Populares II


Armar un follón


Después del anterior post, Refranes y Dichos populares I, me apetecía seguir indagando más sobre esos dichos populares y cotidianos que nos rodean en el día a día.  
Como comenté en la entrada anterior hay muchos dichos populares, que podemos saber su significado, porque los utilizamos habitualmente o los escuchamos, pero no sabemos de dónde provienen o cuándo o por qué se empezaron a usar y han acabado formando parte de nuestro uso de la lengua habitual.

Para riñas, broncas, trifulcas, tenemos muchas expresiones, no sé si porque siempre ha habido enfrentamientos y siempre ha debido de haber alguna manera de denominarlos. Pero, ¿Quién no ha escuchado alguna vez “Se va armar una gorda”? ¿”Se va armar la de San Quintín? Ó ¿”Se va armar la marimorena? Seguro que cuando presagiamos que algo no muy bueno se va a suceder, nos ponemos las manos a la cabeza y sabemos que se va armar un follón. 


¡Se va a haber un follón! 

A veces, se nos quedan expresiones que surgen de la televisión, porque en plan de broma, o en el peor de los casos de verdad, se utilizan este tipo de dichos populares, sin tener en cuenta si están bien dichos o no, simplemente por la costumbre de escucharlos, los vamos reproduciendo como loros.
Después de ver este vídeo de un programa de televisión muy gracioso APM? Os dejo con la explicación de algunas de las expresiones, dichos populares, que desde siglos se siguen diciendo, así que vamos a ver el origen.

-        Armarse la marimorena
Según parece, tuvo su origen en un escándalo que hubo en una taberna de la Cava Baja del Madrid de los Austrias del siglo XVI, regentada por el matrimonio Alonso de Zayas y su esposa María Morena. No está claro si “Morena” era el apellido o un apodo por el color de su pelo. Fue famosa por un proceso judicial que se abrió contra ellos tras negarse a servir su mejor vino a un grupo de soldados. Ya que era un caldo reservado para los clientes de mayor condición, como los miembros de la Corte y funcionarios ilustres, quienes a menudo visitaban la cantina. Tras su firme negativa, comenzó en el local una trifulca y, por lo que narran los escritos de entonces, fue la propia tabernera Mari Morena quien repartió más “leña”. Una mujer de armas tomar, de las que no se recataban a la hora de armar un follón a aquellos clientes que pretendían marcharse sin pagar o bebido más de la cuenta. Su fama la ha precedido hasta nuestros días, de ahí la famosa expresión “se armó la marimorena” sinónimo de riña o bronca.

-        Armarse la de San Quintín  
Esta expresión tiene origen en la batalla de  1557, en la que el Ejército español ganó el 10 de agosto de ese año a los franceses, en la localidad del norte de Francia llamada San Quintín. Se calcula que murieron unos 12.000 soldados franceses. Pese a las muchas bajas españolas, Felipe II se quedó muy contento por la hazaña de sus hombres --capitaneados estratégicamente por el Duque de Saboya--, por lo que decidió celebrar la victoria con la construcción del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. A pesar de que ganasen los españoles, se conmemorase con la construcción de un gran monasterio  y todo fuera un éxito. La expresión “Armarse la de San Quintín” ha quedado en nuestros días, haciendo referencia a la batalla, que tantas vidas se cobró.

-        Armarse la Gorda  
Decimos que "se va a armar la gorda" cuando pronosticamos la inminencia de un acontecimiento violento, ruidoso y sonado, pero en contra de los que muchos creen esta expresión nada tiene que ver con una mujer obesa ni con ningún objeto de grueso volumen.
"La Gorda" es el nombre que se le dio en la zona de Andalucía, y más concretamente en la ciudad de Sevilla, a la revolución de 1868 contra el reinado de Isabel II. Esta revolución, que perseguía el establecimiento de la I República, que no tardaría en instaurarse, fue conocida en el resto de España popularmente como "La Gloriosa" o "La Septembrina", por haber tenido lugar en dicho mes.
En aquella época, al parecer, muchos ciudadanos liberales esperaban y deseaban que en cualquier momento se produjera, la revolución "gorda", es decir, la gran revolución, la definitiva, mientras que los conservadores presentían con su advenimiento un período de graves desórdenes y de alborotos sociales. Con esta denominación pasó al lenguaje popular para tener el significado que hoy le damos, designando cualquier acontecimiento que transcurre con violencia, escándalo y gran aparato.
La "Revolución Gloriosa" se inició en Cádiz el 17 de septiembre de 1868, promovida por un movimiento progresista y antiisabelino encabezado por el General Prim. Conseguido el apoyo del ejército y la armada, el día 18 comienza el alzamiento, que tras vencer al menguado ejército leal a Isabel II, obligó a la reina a abandonar España rumbo a Francia

-        Armarse la de Dios es Cristo      
Muchos autores coinciden en que el origen de esta frase proviene de controversias y violentos enfrentamientos,  surgidos en el transcurso del primer Concilio Ecuménico de Nicea (Iniciado en el año 325 bajo el pontificado de Silvestre I), al discutirse la doble naturaleza, humana y divina, de Jesucristo.  

-        Liar una buena : ¡Se va a liar una!
No sé desde cuándo se utilizará esta expresión. Pero, teniendo en cuenta que “Liar” en este caso hace referencia a “armar” “formar” u “organizar”. Podemos decir: “He liado una buena!” que significaría que has armado un buen follón.  Siguiendo con “liar” también se puede decir “La he liado parda”, en este caso el verbo “liar” tendría el mismo significado que antes: “formar, organizar” y “pardo/a” es un adjetivo que puede tener connotaciones negativas, ya que es un color oscuro y puede tener ese significado. 
Liarla parda 
Esta frase se hizo muy popular debido a un vídeo en los informativos, en el que una socorrista contaba qué había sucedido en una piscina comunitaria, contó que había mezclado varios productos, provocando una nube tóxica, más de 300 vecinos se vieron afectados y ella reconoció “haberla liado parda”. Aquí os dejo el vídeo.    



Si vosotros la habéis liado, habéis armado la marimorena, o simplemente queréis compartir en qué ocasiones habéis utilizado, escuchado este tipo de expresiones, ya sabéis, podéis dejar vuestro comentario, pero sin armarla muy gorda. Por supuesto, si conocéis más versiones sobre los dichos aquí expuestos, adelante. Si sabéis más expresiones para “armar follón”, espero vuestra colaboración. ¡Gracias! 

lunes, 24 de octubre de 2016

Refranes y Dichos populares I: Estar en Babia

REFRANES Y DICHOS POPULARES I: ESTAR DESPISTADO


El refranero español es muy extenso, y todos en alguna ocasión hemos utilizado alguno o hemos escuchado algún dicho popular. Muchas de estas frases populares se remontan a muchos años atrás, todas tienen su significado y su explicación. Creo oportuno ahondar en los refranes de nuestra tierra, ya que es una riqueza que tenemos y debemos saber de dónde vienen y cómo utilizarlos.

De vez en cuando escribiré algún post sobre refranes, expresiones o dichos populares, que nos pueden venir muy bien. Seguro que en más de una ocasión los hemos utilizado, escuchado o simplemente sabemos que existen, pero, vamos a saber por qué se utilizan.

Estar en la Luna de Valencia
Significado:  Cuando alguien está despistado, distraído o simplemente soñando despierto se dice que está en la Luna de Valencia. 
 Origen: En la ciudad de Valencia hace muchos años, cuando la ciudad estaba amurallada, a ciertas horas de la noche tenían que cerrarlas, y quien se hubiera despistado y no estuviera a tiempo, se quedaba toda la noche en el exterior de las murallas. Así que quien se distrajese pasaba la noche a la luz de la luna de Valencia, sin la protección de las murallas.   

Otro origen del dicho es que, cuando hacía mala mar se prohibía atracar en las playas de Valencia, por tanto todos los pasajeros y tripulantes tenían que pasar toda la noche en alta mar bajo la luna de Valencia. No habían sido previsores y por tanto, algo despistados, y tocaba estar en la luna de Valencia.

Estar en Babia
Significado: Estar relajado, distraído o despistado.
Origen:  Este dicho se remonta a la Edad Media cuando los Reyes de León veraneaban en Babia, una comarca leonesa que limita con Asturias. Cuando alguien quería ver a los Reyes y estos no estaban, o simplemente no querían recibir a nadie, siempre se decía que estaban en Babia.  

Otra teoría sobre el dicho es que cuando el verano llegaba a su fin, los pastores de la comarca de Babia se iban hacia el sur con su ganado. Cuando uno de los animales se despistaba se le atribuía a nostalgia y el pastor decía: “Está en Babia”, ya que atribuían su despiste con el amor a su tierra.  

Estar en la inopia
Significa estar despistado, desinformado o ajeno a todo.
El origen etimológico de la palabra inopia viene del latín “in-ops” que significa: sin riqueza. Todos aquellos que no tenían dinero para subsistir, aquellos que no tenían para casi nada, eran apartados de la comunidad, por tanto no se enteraban de nada, ya que eran apartados. Por tanto se decía que estaban en la inopia.

Estar en la parra
Cuando alguien está, pero es como si no estuviera, se puede decir que está en la parra. Sí, como si estuviera subido en una parra, y quizás viene porque la parra en muchas ocasiones trepa y puede estar incluso en techos.  Si alguien sabe más sobre el origen de este dicho popular, por favor, que me lo haga saber, sería interesante saberlo a ciencia cierta.

Estar en las nubes
Despistado, distraído, sin estar en la tierra. Físicamente alguien puede estar a tu lado, pisando el mismo suelo que tú, pero puede que su mente esté muy lejos, tan lejos como las nubes, creo que de ahí viene la expresión “Estar en las nubes”.
  
Sé que hay muchas más dichos populares, pero hoy me he querido centrar en el despiste, ya que últimamente he escuchado mucho la frase de:
“Ay, perdona, es que estaba en Babia”  
y supe perfectamente qué me estaba diciendo, sabía que no me había escuchado, porque era como si no estuviera a mi lado, y me lo reconoció. Supe que estaba despistado, en su mundo, pero no sabía el porqué de esa expresión, ni de qué Babia fuera una comarca de León, y de ahí que haya tantas expresiones que a diario escuchemos y no sepamos de dónde provienen.
Resulta muy interesante saber que muchos de estos dichos se llevan utilizando siglos, y lamentablemente los utilizamos con la mayor soltura, sabiendo qué significan, pero no por qué un día alguien empezó a decirlo, cuándo y por qué creo que son cuestiones muy importantes a la hora de conocer nuestra propia lengua.
Así que, desde ahora, iré recopilando refranes, dichos y proverbios de nuestra lengua, para profundizar un poquito más en ella, y ya que sacio mi curiosidad, lo comparto con vosotros, ya que en una maleta como esta, en más de una ocasión, en más de una vivencia habrá salido más de una vez alguno, así que tienen que tener su espacio.


Por supuesto, más que invitados a contar cuándo lo habéis utilizado, cuándo lo habéis oído con más frecuencia o simplemente curiosidades sobre el origen o anécdotas sobre estos dichos.



Hasta la próxima, “ A buen entendedor, pocas palabras bastan”      

domingo, 16 de octubre de 2016

COMANDOS DE TECLADO


DEJANDO A UN LADO EL RATÓN


Dicen que los buenos informáticos no utilizan el ratón. La mayoría de usuarios se han acostumbrado a tener una mano muerta encima del ratón y solamente mover un dedo para hacer clic.  Pero, todas las funciones que queramos realizar se pueden llevar a cabo con el teclado, sin el uso de hacer clic, solamente apretando una serie de comandos en el teclado. Las llamadas teclas rápidas. 

No soy la más apropiada para escribir sobre esto, ya que todavía me estoy familiarizando con el universo de las teclas rápidas.
Las personas ciegas o con discapacidad visual utilizan mayoritariamente un software llamado Jaws que te permite saber qué es lo que hay en la pantalla e interactuar con todos los enlaces que haya con un sintetizador de voz, para ello no es necesario utilizar el ratón, básicamente porque sin ver dónde están las cosas a las que quieres acceder es complicado. Sin embargo, yo siempre he utilizado el ratón, porque hasta los 19 años he visto perfectamente. Después cuando me afilié a ONCE al tener resto visual me enseñaron a manejarme con el ordenador con un software que se llama ZoomText que lo que hace es magnificar todo a lo grande, aparte de tener soporte auditivo con una voz muy parecida a la del jaws, por no decir igual. Por lo tanto seguía utilizando el ratón para casi todo, aunque a veces pierda el foco y tenga que dar rodeos hasta encontrar el botón donde quiero clicar. A veces tengo que forzar la vista y los ojos acaban llorosos, y qué decir de la postura. A pesar de tener mucha ampliación no puedo tener una postura cómoda y correcta, siempre estoy cerca de la pantalla y con la chepa, con lo cual ya no es una cuestión de forzar la vista, sino que también fuerzo la postura y la espalda se resiente. A pesar de saber que todo eso no es beneficioso para mi salud, ni siquiera para ser rápida y más productiva, me cuesta mucho dar el paso.
Entiendo que con el Jaws sería más rápida y estaría más cómoda y sí tengo que dar el paso, pero no es cuestión de la noche a la mañana. No solamente por dejar de lado el querido ratón, sino porque si me quito el magnificador no veré nada en la pantalla y, a pesar de que con el jaws puedo realizar todas las funciones requiere más concentración, porque al no ver qué aparece en la pantalla, mis ojos estarán en mis oídos y tengo que escuchar todo, todo y todo.
Las transiciones cuestan y estoy intentando dar el paso, a pesar de que la inseguridad y la concentración me juega malas pasadas. Es por ello que sé que hay personas que ven perfectamente y también han dejado de lado el ratón, para manejarse de forma autónoma y con más velocidad.
Aquí os dejo algunos comando de teclado rápido que os pueden venir bien, si queréis dar el paso de dejar el ratón de lado, si no os queréis preocupar porque las pilas de vuestro ratón se agoten, por si queréis tener un puerto USB de más, o simplemente por si os apetece enfrentaros al reto de utilizar solamente comando rápidos de teclado. Por supuesto, para quien sepa más comandos, debajo tenéis la opción de dejar comentarios.

TECLAS RÁPIDAS DE WINDOWS

Tecla Windows + M: Minimizar 
Tecla Windows + E: Ir al Equipo
Tecla Windows + R: Ejecutar programa
Tecla Windows + T: Ir a la barra de Tareas
Tecla Windows + S: Recortar cualquier parte de la pantalla
Tecla Windows + D: Ir al Escritorio
Tecla Windows + F: Búsqueda
Tecla Windows + L: Bloquear el equipo
Tecla Windows + N: Abrir Nota al margen

ALT + F4: Apagar programa  
F5: Refrescar una página web

ALT+ Tabulador: Moverse entre las diferentes programas o pantallas que estén en activo. 
Control + C: Copiar un elemento
Control + V: Pegar el elemento copiado 
Control + P: Imprimir  
Control + A: Seleccionar todo
Control + B: Buscar y reemplazar  
Control + Z: Deshacer 



Estos son algunos comandos generales. Dentro de cada programa hay algunos comandos específicos para realizar las acciones. Otro día haré otra entrada para meternos de lleno en algún programa en concreto. Si veis algún error o sabéis algún comando más, por favor, escribidlo abajo. Muchas gracias y espero que os haya servido.    

viernes, 14 de octubre de 2016

10 MICROCUENTOS OTOÑALES

OTOÑO YA ESTÁ AQUÍ

Las tormentas, el frío y las tardes oscuras y fresquitas ya están aquí. Sí, parece que el otoño vuelve a saludarnos con sus colores ocres, inundando las calles de hojas, dejando entrever que la lluvia, el frío y la ropa de abrigo ya están asomando.

Aquí os dejo algunos microcuentos para acompañar y dar la bienvenida a esta nueva estación.

10 MICROCUENTOS PARA DAR LA BIENVENIDA AL OTOÑO


1            1-  La magia no estaba en hechizos, ilusiones o pociones, estaba en ti.  
2           2-   La figura del fantasma recobró color. Aquellas finas y frías gotas de agua le calaban… La lluvia le                  devolvió a la vida.  
3            3-  Aquel laberinto terrorífico no tenía solamente una salida. Todos lo veían horrible, porque se                           obsesionaban en encontrar una única salida.
4           4-    Los árboles se desnudaban poco a poco, y dejaban escuchar el crujido de los pasos que esos                       humanos daban al pasar.
5           5-  Maletas vacías, solitarias, tristes que aguardan en el armario unas vacaciones para sentirse llenas,                   útiles y felices
6          6-  Abrió el libro por la última página y paradójicamente decía:"Todos los inicios son complicados"  
7-     Se pensaba que estaba solo, pero la oscuridad no permitía que viera su sombra, quien jamás le defraudaba
8-     Tras la tempestad, decían que llegaba la calma, pero, nunca aparecía, se perdía entre la borrasca  y el viento la alejaba
9-     El cansancio vencía y los párpados iban cayendo, sin embargo, siguió luchando en sueños, no se daría por vencida.
10-  Nunca se perdía en la oscuridad de la noche, seguía a su voz y sabía que jamás se desorientaría junto a él.

domingo, 9 de octubre de 2016

Vacaciones en Septiembre en Menorca

VACACIONES MENORQUINAS EN SEPTIEMBRE


Este año hemos elegido como destino vacacional Menorca. Habíamos estado hace tres años, pero en diferente época: ya que fuimos en Julio: temporada alta. En esta ocasión, como ya llevamos varios años, preferimos escoger vacaciones en septiembre, porque está menos saturado y porque igualmente se supone que hace buen tiempo. 

Cuatro días antes de irnos se pusieron en contacto con nosotros de Edreams para comunicarnos que habían desviado nuestra reserva. Sí, a cuatro días y sin hotel, cuando lo habíamos reservado con tiempo. Habíamos cogido el mismo apartamento, donde habíamos estado hace tres años, porque, ya se sabe, más vale conocido que algo que no conoces. No, no fue por eso, si no, porque en su momento estuvimos muy bien con ese alojamiento, nos gustaba la situación y las vistas donde se podía ver la puesta de Sol.  No vamos a dramatizar, no nos quedamos sin alojamiento, porque nos daban tres opciones: una era un hotel, así que la descartamos y entre los dos apartamentos que nos daban a elegir nos quedamos con uno de ellos según las opiniones que pudimos ver por Internet. 
Así que el apartamento que nos tocó era Sa Cala ubicado en Cala Morell. Un lugar muy tranquilo, ideal para desconectar y estar en plena naturaleza. Sí, había buenas vistas, porque se veía la Cala, pero no teníamos la suerte de ver la puesta de Sol. 

Sa Cala
El apartamento era un dúplex. Se nos hacía raro tener que subir escaleras cada dos por tres, las habitaciones y el baño estaba arriba, el comedor, cocina y terraza abajo. La cocina contaba con todo tipo de utensilios para cocinar sin que te faltase algo, además de tener horno, nevera con congelador y microondas, y lo digo como algo excepcional, porque no todos los apartamentos en los que hemos estado cuentan con todo ello. 
Se supone que había wifi, pero donde estábamos nosotros no llegaba muy bien, así que es una forma de desconectar, ya que estás de vacaciones.
Y en cuanto a la naturaleza, pues tanta que hasta convivían con nosotros. La primera tarde fuimos a comprar y compramos un fuet, lo dejamos fuera, porque no nos gusta que esté en la nevera, por la noche cuando llegamos de dar un paseo, nos lo encontramos con hormigas, solamente algunas. Yo lo hubiera tirado directamente, pero Carlos las retiró y dijo que no había más. Lo puso en un sitio más alto y cuando nos despertamos al día siguiente eso ya no era un fuet, era un fuet a la pimienta, así que esta vez sí que lo tuvimos que tirar.
Este tema de las hormigas fuimos a comunicarlo a recepción, pero nos dijeron que era normal por la época del año, ya que las hormigas estaban alimentándose para el invierno. Además, de recomendarnos que no dejásemos nada fuera de la nevera, que hasta el azúcar lo guardásemos dentro. Más tarde nos fijamos que entre las hojas de recomendaciones que había en el apartamento había una titulada: “Las hormigas nuestras amigas” con ese tipo de recomendaciones. Debe ser algo típico del lugar. Pero, nosotros que somos de ciudad y poco acostumbrados a ese tipo de insectos, se nos hacía un poco raro convivir con ellas.

Vistas desde el apartamento

Eso sí, para todo necesitas el coche, porque sí que hay un bar en la piscina, donde puedes comprar pan y cualquier cosa que no tengas en ese momento, pero no está abierto todo el día. Son las ocho y media de la tarde, no te apetece salir, no tienes pan, pues te quedes sin él, porque el bar está cerrado. No sé si en otra época del año, temporada alta, está abierto hasta más tarde, pero no sería mala idea. No solamente para comprar alguna cosa que se te haya olvidado, sino por si te apetece tomar algo fuera del apartamento sin necesidad de coger el coche. Pero, no fue nuestro caso. De todas maneras, lo mejor es salir y ver qué esconde Menorca.

La climatología
Elegimos Septiembre pensando que aún tendríamos rayos de Sol, y así fue exceptuando varios días que llovió como nunca. Y digo como nunca, porque los menorquines nos decían que llevaban meses sin recibir nada de agua y estaban deseando que lloviera. En nuestro caso que caiga una tormenta cuando vas a una isla para disfrutar de la playa, como que el agua no nos hacía mucha gracia, porque no te quedas muchas más opciones que quedarte en el apartamento y poco más, esperar a que amaine y que vuelva a salir el Sol. 




Playas y Calas

De todas maneras, aunque el tiempo no nos acompañado tanto como hubiera sido en agosto o julio, sí que hemos podido disfrutar de las playas y calas que tiene Menorca. Hay una en la que ya habíamos estado hace tres años, Cala Pilar, no queríamos irnos sin pisar esa calita, que , a pesar de su caminata y su caminos nada fáciles, merece la pena llegar al destino. Eso sí, tienes que  ir preparado con agua fresquita y comida, ya que cuando llegar a la cala no hay nada de chiringuitos,  ni duchas, ni nada de nada, porque es una cala natural. Antes de llegar tienes que pasar por la montaña, pinos y demás árboles que hacen que el sitio sea muy natural y seguro que a la vista es paradisíaco.  Lo bueno es que cuando llegas con la caminata y el esfuerzo realizado, por muy buen día que haga, terminas probando el agua. Así fue mi caso. El día estaba algo nublado y hacía bastante viento, pero el chapuzón nos lo dimos igual. 

Hay calas que no pudimos visitar por el tiempo, ya que entendimos que si el viento venía del norte era mejor era evitar las Calas de por ahí, como Cala Tortuga y otras, que deben ser maravillosas, a pesar de sus caminatas, pero que con mal tiempo no merecen la pena.

Además, como he comentado, no tuvimos todos los días Sol, en algunos casos solamente lluvia, así que no pudimos disfrutar de la playa todo lo que nos hubiera gustado.

Son Bou
Este año fuimos a una playa que nos ha encantado. La vez que estuvimos no la descubrimos, pero esta vez sí. Podría decirse que con todas las Calas que hay en Menorca es mejor no ir a una playa, pero fuimos a ver qué tal, y, como digo, nos enamoró. Es una playa de arena fina, que no cubre, que sí que hay gente, pero sin agobios, es muy larga. Si quieres paz te retiras del gentío, si quieres sombra la encuentras bajo algún árbol retirado de la orilla, o si lo prefieres puedes pagar sombrilla y hamaca, hay chiringuitos, pero sin que la música esté a tope, sin agobios.  Es una playa ideal para familias, ya que puedes ir con niños, porque no cubre y hay socorristas.  En un lado es más para extranjeros, quizás que haya un hotel rozando la playa, hace que muchos  no salgan de su área de confort,  En medio hay el final de un río y está lleno de patos que te van siguiendo y esperan a que les des algo de comida.  Para llegar a la playa hay una plataforma de madera que rodea toda la playa, y no tienes que ir caminando por la arena, además de tener duchas, fuente para lavarte los pies, todo en la plataforma, para no volverte a ensuciar.
Además la playa cuenta con un parking muy grande que es gratuito. Y si te agobias de la playa, del calor y del Sol, hasta tiene una zona de picnic bajo pinos, donde poder comer y desconectar de los rayos de Sol. Además de contar con bares, restaurantes y tiendas ya fuera de la playa, pero antes de volver al coche, puedes pasar, ya que se puede ir caminando. Un lugar para pasar el día, y así lo hicimos  y no un día, si no que repetimos, ya que nos gustó mucho y merecía la pena pasar ahí la jornada.   
Vistas de Son BOu


Vacaciones

Sea como sea las vacaciones son para descansar, para desconectar y para pasarlo bien. Sin duda, estas vacaciones han sido diferentes a las del año pasado, donde en Nueva York no paramos de caminar ni un solo momento, en esta ocasión hemos aprovechado para estar tumbados y descansar todo lo posible. Nos acompañase el tiempo o no, sí que nos ha servido para cambiar de aires, visitar una isla maravillosa llena de pura naturaleza y sin tanta gente como nos encontramos en las grandes ciudades, o nos hubiéramos encontrado en pleno agosto. Así que no nos arrepentimos de nada de haber realizado este viaje de desconexión.
Ahora toca volver a la carga, al trabajo con las pilas bien cargadas, y, aunque reiniciarse siempre cuesta, es un paso que hay que dar, para volver a la normalidad.  



domingo, 11 de septiembre de 2016

11S: 15 años después

¿Dónde estabas tú?


Hace 15 años Estados Unidos sufrió uno de los mayores ataques terroristas de la historia. Un ataque que no solamente afectaría al Skyline de Nueva York, sino que rompería la vida de miles de personas. Todos recordamos dónde estábamos aquel 11 de septiembre.

Zona cero luces simulan las torres

Hay fechas que recordamos, porque son importantes para nosotros: un cumpleaños, una celebración o algo trágico que haya ocurrido en nuestras vidas, pero queda en nuestra memoria y en la de quiénes nos rodean. Sin embargo, hay fechas que quedan grabadas en la memoria colectiva, porque marcan un antes y un después en la historia global.
Eso es lo que sucedió ese 11 de septiembre de 2001 que todo el mundo recuerda dónde estaba y qué estaba haciendo.
Nueva York 9/11


Mi recuerdo:
Yo recuerdo que estaba esperando para comer en casa. Mi padre estaba preparando la comida en la cocina, yo en el comedor viendo la televisión. Un poco antes de las 15h en España, los telenoticias se adelantaron, para informar de lo que estaba ocurriendo en Nueva York. Había mucho desconcierto y la información que nos hacían llegar eran escasas y confusas. Se veía una de las torres gemelas con fuego y decían que una avioneta se había chocado. Enseguida llamé a mi padre para comentarle lo ocurrido, ya que no era nada habitual que una avioneta se chocase con uno de los edificios más altos de Nueva York. Parecía de película. 
Ante mi incredulidad de los hechos cambié de canal y ví como en otro también intentaban relatar lo ocurrido, con las imágenes de la torre ardiendo de fondo. Entre todo ese caos informativo, en directo se pudo ver que otro avión se aproximaba y se chocaba contra la otra torre. Entonces, ahí sí que me puse a gritar, llamé a mi padre que vino corriendo y lo vio, mi madre también, y nos quedamos alucinados ante lo que estaban viendo nuestros ojos.  Parecía de película, pero lo peor era que la realidad superaba la ficción, que todo estaba por llegar.  

Ese día era festivo en Cataluña, porque se celebraba la Diada, es por ello que era como un fin de semana, comiendo pasadas las tres de la tarde y estando todos en casa. Después de la confusión informativa, se supo que era un ataque terrorista, vendrían más ataques: como el del Pentágono.  Los telediarios sabían que el foco estaba en Estados Unidos, pero era un ataque sin precedentes, muy bestia.  No paraban de dar informaciones nuevas, porque sucedían cosas en cada minuto, desde enterarnos que habían secuestrado aviones, que habían rescindido el tráfico aéreo, que había otro ataque en Washington, que una de las torres se desmoronaba, que había gente cayendo por las ventanas, que la otra también, y así entre el cúmulo de información pasó el día. 



El día que cambió el mundo 
No estaba allí, no tenía a ningún familiar, pero lo sentí igual, además de plantearme: “¿y ahora qué?” “¿Quién ha sido?” “¿por qué?” “¿Cuánta gente habrá muerto?” Muchas preguntas sin respuestas, aunque más tarde sabríamos quién lo había hecho, el porqué , las muertes y las consecuencias. Sin embargo, ese día fue un día triste para el mudo, el día que pensé que la tercera guerra mundial estaba a punto de estallar. En cierta manera no estaba equivocada, ya que hubo guerra, muertes, muchas más de las que sucedieron ese día. Fue un día de cambios, un antes y un después para la historia.

Ese día gente normal y corriente, civiles, murió. Personas que estaban en el World Trade Center realizando su trabajo, otras que viajaban en esos aviones secuestrados, pero no solamente ellos, sino que: bomberos, policías y personal sanitario también, solamente querían salvar a personas, y muchos lo hicieron.  Ese personal de emergencias se convirtieron en héroes, porque aunque fuese su trabajo dieron su vida, como hacen a diario, por la de los demás. 



Dicen que en Estados Unidos después del 11-S hubo un cambio de mentalidad, la gente no iba tanto a la suya, como suele suceder en una gran ciudad como puede ser Nueva York, se volvieron más abierto y hubo un movimiento donde el voluntariado se hizo más presente. Pero, por otro lado, el hecho de que los terroristas fueran islamistas también generó más racismo sobre todo con los musulmanes, generalizando y pensando que todos eran terroristas. Eso también puede ser debido a que la sociedad estadounidense estaba herida, en shock y en pánico, y veían terroristas y ataques por todas partes.   Me comentaron que días después del atentado hubo muchos desalojos por falsas alarmas, la gente tenía miedo de volver a ser atacados.

11 de Septiembre 2001 izando bandera
El 11 de septiembre 2001 izaron una bandera de Estados Unidos en la zona cero. Un icono de esperanza.

Sin duda, fue un día trágico, muy largo y duro. Todo el mundo recuerda qué hacía, dónde estaba y qué pensaba. ¿y tú, dónde estabas?    

Noticias relacionadas:
ABC
CNN      




domingo, 4 de septiembre de 2016

LA VERDADERA LEALTAD

PELUDOS DE CUATRO PATAS: LA VERDADERA LEALTAD


Esta semana hemos leído una noticia entrañable, donde se demuestra una vez más la lealtad y fidelidad de nuestros peludos de cuatro patas. Una historia que enternece y que es similar a la de Hachiko.  

Links de la noticia:   

 Versión en inglés de la noticia:

La historia de esta semana: La lealtad de Maya
Maya con una enfermera
Maya esperando a su dueña

Sandra una barcelonesa de 22 años viajaba en coche desde Granada con su padre y su mascota Maya. Regresaban de sus vacaciones, la cuales se vieron truncadas por un malestar abdominal de Sandra, lo cual hizo que su viaje de vuelta a Barcelona se demorase. Tuvieron que parar en Elda, Alicante, para ir al hospital. En un principio ellos pensaron que sería una visita médica, pero la cosa se complicó y derivó en una apendicitis que tenían que operar. 
En España los perros no pueden entrar en los hospitales, excepto los perros guía, así que Maya, una perra de dos años de raza akita tuvo que quedarse en la puerta del hospital. 

Durante seis días y cinco noches ha estado Maya esperando ver a su dueña, sin estar atada, aunque con la correa, no se ha movido de la puerta a la espera. Manuel, el padre de Sandra, no ha sido el único que se ha encargada de la mascota, todo el personal del hospital se acercaban, para darle comida, agua y muchos mimos.
Ayer Sábado, día 3 de septiembre, por fin Maya se pudo reencontrar con su dueña. La espera valió la pena.

Una vez más estos peludos de cuatro patas nos han demostrado su gran lealtad, sin moverse, expectante a las noticias y sobre todo anhelando volver a ver a su compañera humana. 

Los perros son incondicionales, no fallan y siempre están ahí, aunque tengan que esperarnos.
Maya con su dueña Sandra


La historia de Hachiko

La historia de Maya ha recordado la del perro Hachiko. No solamente por la similitud en los hechos, en la espera, en la lealtad, sino porque comparten raza: akita. Es una raza que viene del lobo y se considera muy fiel y leal. 

Hachiko fue un perro de raza akita que nació en 1924 y fue regalado a un profesor de universidad. Desde que era cachorro convivió con el profesor. El profesor trabajaba en Tokio y cada día tenía que coger el tren en la estación de Shibuya. Hachiko siempre le acompañaba a la estación de tren  y cuando llegaba la hora de regreso del profesor, iba corriendo a esperarle a la estación. 
Un día fue a esperarle a la estación, pero el profesor que sufrió un accidente y falleció nunca regresó.  Hachiko se quedó esperándole en la estación. No entendía el retraso de su dueño.  Durante más de diez años estuvo yendo a la misma hora para esperarle, deseando un encuentro que no se produjo.

Hachijko se ganó el cariño de todos los trabajadores de la estación, quienes le daban de comer y de beber. A pesar de la climatología, de ver que no regresaba, él no renunció a esperar a su dueño. Demostrando su fidelidad día  a día, año tras año.  Enseguida se convirtió en el llamado “Perro fiel” y mucha gente se acercaba a la estación para conocerle. 

En 1934 hicieron una estatua en su honor, donde aparece una estatua de un perro. Hachiko estuvo el día de la inauguración, ajeno a todo el revuelo que se había formado con él, ya que para él era una rutina y sobre todo algo normal, esperar a su amo.

En 1935 Hachiko murió en la estación donde esperaba. A pesar de los años que han pasado, todo el mundo lo recuerda, algunos por la memoria de quienes lo conocieron, las historias que se han ido contando sobre él, otros por la estatua que aún sigue allí y otros por la película de Siempre a tu lado: Hachiko, estrenada en Estados Unidos en 2009.
Estatua en estación de Shibuya


Son historias que enternecen y lo mejor aún es que son reales, y una vez más los canes nos demuestran mucho más que los humanos. Nos dan mucho a cambio de muy poco, siendo los verdaderos amigos del hombre, porque siempre están ahí, para lo bueno y lo malo, simplemente esperan estar a nuestro lado, es su gran recompensa.  






martes, 30 de agosto de 2016

Memoria viva: 95 años


Memoria viva  

Mi abuelo cumple 95 años...parecen muchos años. Pero,  la vejez no se elige, nos llega a todos, nadie se libra y si  se salva de ella es por un mal asunto. Cuidemos de nuestros mayores, porque tenemos mucho que agradecerles.  

Cuando cumplir años ya no se convierte en una aventura, simplemente en un día más. Cuando no sabes qué hoy es tu cumpleaños. Cuando cumples 95 años….  Y él sigue sin entender quién es ese hombre que sale conmigo en la foto,  a pesar de que le digo que es él, pero él no se reconoce y en cambio me conoce a mí de pequeña. Y ahora me mira, y a pesar de tenerme enfrente no me reconoce, quizás porque para él sigo siendo esa niña de la foto. Mientras él ya se ha convertido en un niño otra vez.

Cuando alguien cumple años siempre es señal de celebración de festividad, celebrar que cumples años es algo bueno, un año más en esta gran novela que es la vida. Y hoy mi abuelo completa el capítulo 95 de esa gran obra, su vida. Sí, cumple 95 años que se dice pronto, pero como supondréis ha pasado de todo. Pasando por una guerra civil, por una marcha de su pueblo natal a una gran ciudad, por sacar adelante a una familia, por una viudez, con sacar adelante a tres chiquillos él solo, con trabajar, trabajar y trabajar duramente. Con un segundo matrimonio,  viviendo y descubriendo la ciudad de los viñedos, cultivando una huerta, disfrutando de una jubilación, viajando y redescubriendo la segunda juventud.  Y cuando los viajes se terminan, la huerta ya no existe y tu pareja de vida tampoco está? Pues, continua la vida acompañado de quienes tú has criado, siendo ahora quien necesita cuidados y cariño. Sin embargo, cuando los años pesan, la enfermedad aparece y el tiempo no es un buen aliado, se piensa en lo mejor.
Ahora mi abuelo está en una residencia y para él es como si estuviera en un hotel, o, mejor dicho, como si estuviera en un colegio. Tiene compañeros con los que comparte conversaciones, juegos y ratos. Tiene actividades programadas y cuidados las 24 horas al día. Cuando vamos a verle, parece que nos haya visto el día anterior, y casi no nos presta atención, porque como si de un trabajo se tratase, él tiene que acabar su dibujo, el cual colorea como si no hubiera un mañana, sin importarle nuestra presencia. No, porque no nos quiera, si no porque los años hacen de las suyas, y, ha vuelto a ser aquel niño que un día fue.

Ha cambiado de escenario, ya no está en aquel pueblo que un día le vio nacer, crecer y convertirse en un hombre. Ahora colorea como lo haría  hace 90 años allí, pero lo hace rodeado de gente de su edad, que también tiene sus mismas inquietudes, o no, pero que por circunstancias están en el mismo lugar.

A mí me encantaría que estuviera con nosotros conviviendo el día a día, pero entiendo que nuestras obligaciones laborables no nos permiten dedicarle el tiempo que él se merece, y él no entiende la soledad, ni por qué estamos tanto tiempo fuera de casa, a pesar de que sepa que estamos trabajando. Pero, quien espera, desespera, y el reloj parece que no avance. Ahora en la residencia, tiene unos horarios, para levantarse, para el ejercicio diario, para las actividades, para la comida, el dominó, la merienda, la hora de la televisión, la cena. Al menos está más entretenido y cuidado. Siempre que podemos vamos a verle, aunque no vayamos cada día, por la falta de tiempo, sabemos que está bien, y cuando vamos queremos que nos cuente cosas y alguna que otra anécdota sobre sus compañeros cae, y si no te reta a una partida de dominó, aunque siempre quiere ganar y si no gana se enfada como si fuera un crío, aquel crío que un día fue y que ha vuelto a ser.
Sí, porque creo que a medida que nos vamos haciendo mayores, nos vamos haciendo un poquito más jóvenes. Sí, la vida es algo cíclica, y  como en sucede en la película de El curioso caso de Bejamin Button, creo que nos vamos convirtiendo en niños. Requiriendo los cuidados que un niño necesita, incluso volviendo a los pañales, necesitando la ayuda para comer y no reconociendo a quienes te cuidan y te quieren. Después de tanto esfuerzo, sacrificio y trabajo, toca que los demás te tiendan la mano y te ayuden a recompensar todo lo que hiciste por ellos.  

Puede parecer triste, pero cuando llevas tantos capítulos acumulados, ya entremezclas los primeros capítulos con los del medio, y con los de hoy. Ya no sabes dónde estás, o sí, pero cada vez es un ejercicio más forzoso poder recordar los nombres. Tal y como me dijo una vez mi abuelo, me dijo que, claro que sabía quién era, que mi nombre lo tenía en la punta de la lengua, pero que no le salía. Me dolía, pero en el fondo lo entendía, pero tampoco quería que se lo dijera, ya que él lo sabía. Y, cuando se le mete algo en la cabeza es complicado llevarle la contraria, porque como buen maño que es, es muy testarudo, y aunque no tenga razón, para él es la suya y no hay más. Y si te dice que  tú no eres tú,n o hay manera de hacerle entrar en razón, aunque te entre hasta risa, por las ocurrencias que la mente juguetona le hace decir.   

Una de las últimas veces que le he visto, a pesar de tenerme enfrente era incapaz de reconocerle, y entre que yo no le veía y él no me decía nada, la verdad es que fue una escena de película. Después, en vez de fijarse en mí, reconoció a Kenzzie y se puso súper contento al verla, más tarde cayó que Kenzie no estaba sola e iba acompañada, sí, por mí, y entonces reaccionó y se dió cuenta que yo también estaba ahí.  Siempre que vamos, pienso que le hace más ilusión que vaya Kenzie que yo, porque se pone muy contento al ver a la peluda, pero es mutuo, porque Kenzie tampoco para de mover la cola, a veces hasta hay que controlarla, porque pienso que hasta lo va a tirar de la silla de ruedas. Aunque, por muy eufórica que se ponga, sé que tiene cuidado.  

Hoy mis padres, Kenzie y yo hemos ido a visitarle para felicitarle su gran hazaña: cumplir 95 años. Él casi que ni recordaba que era hoy su cumpleaños, se pensaba que había sido ayer. No sabía con exactitud la edad que cumplía, no es que quisiera quitarse años, pero estaba convencido que eran 90 los que hacía, imagino que cuando superas cierta barrera, ya no quieres asumir, o no te das cuenta, de lo que es cumplir un año más o menos. A su manera le ha hecho ilusión que fuéramos a verle, que estuviera la peluda moviendo la cola y saludándole, que le llevásemos a dar una vuelta y que le sacásemos de la rutina. Ha empezado a contar historias, incluida la de cuando era un mozo y tenía que ir a desbriznar la rosa del azafrán en Monreal de Campo. Me cautiva como es la mente, no puede recordar qué ha comido, pero sí que puede narrar qué hacía hace más de 80 años atrás. Le he llevado un par de fotos, porque aunque sean unas retales del hoy, espero que no se queden aislados en el cajón de los recuerdos, y a pesar de que cada vez le cueste más desgranar quiénes somos, con la ayuda de las fotografías, las visitas y la magia de la mente, espero que no nos quedemos en un recuerdo. 



¡Muchas felicidades, yayo! Sigue siendo un niño, dibujando y sonriendo, porque eso harás que permanezcas joven, a pesar de cumplir años.  Un 30 de agosto de 1921 empezaste tu primer capítulo en Monreal del Campo, ahora llegas al 95 en una gran ciudad, y aún quedan más etapas por completar, aunque te parezan muchas las vividas. Brindo por todo lo que nos has regalado, y por todos los capitulos pasados o presentes que tienes que contar.