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lunes, 5 de junio de 2017

ESTRENANDO LA PLAYA PARA PERROS EN BARCELONA

PLAYA DE PERROS EN BARCELONA Y MÁS ZONAS PARA PERROS
 
   
Este fin de semana ha sido el primer baño de la temporada de la pequeña peluda Kenzie. Desde el año pasado hay una playa para perros en Barcelona, bastante cerca de casa. Crearon una playa para perros, en la misma playa del Llevant en Barcelona.  A pesar de que la inauguraron el año pasado, 2016,  aún no habíamos tenido  la oportunidad de ir, ya que el año pasado fuimos en pleno verano y con el éxito que tuvo, la novedad y lo pequeña que es, no pudimos ni ientrar. Estuvimos haciendo cola durante quince minutos, pero hacía mucho calor y no puede ser que los perros estén muriéndose de ganas por entrar, estando atados y además con un calor insoportable, sin ninguna sombra, así que nos fuimos, y Kenzie se quedó con su gozo en un pozo, sin entender por qué estando tan cerca del mar no la habíamos podido soltar.  



Este año se ha vuelto a abrir en las mismas condiciones, el mismo espacio cercado, con una capacidad máxima de cien perros, con controles antes de entrar, le miran con un aparato que lleve el microchip y una vez comprobado te dejan acceder al recinto. Sin embargo, se abrió al público, y en  especial a los canes el pasado 1 de junio, así que como hace poco que se ha abierto y como ya no es tan novedoso, y teniendo en cuenta que el día estaba medio nublado, tuvimos suerte y no tuvimos que hacer nada de cola para poder entrar.   

Distintivo de playa para perro: huella de perro


La verdad es que a simple vista puede  resultar un recinto bastante pequeño para todos los canes que hay en Barcelona ciudad, sin embargo nos sorprendió gratamente. Primero, porque tuvimos la suerte de no tener que hacer esperas a la hora de entrar, segundo porque estaba todo muy limpio, y tercero porque todos los dueños se hacían responsables en todo momento de sus peludos, tal y como debe ser.  Eso sí, sigo considerando que el espacio no es lo suficientemente amplio para todos los peludos que hay censados en la ciudad. Además todo el espacio está cercado al estilo  de vallas como si fuera una área para perros, con su puerta que se tiene que cerrar y todo eso, sin embargo una vez van al mar cabe la posibilidad que se vayan hacia la zona de bañistas, ya que solamente hay una cuerda para delimitar la zona y como que los perros no saben para qué es eesa cuerda.
En más de una ocasión Carlos se tuvo que levantar para ir a buscar a Kenzie y que volvierá a su zona.  Salvando esos pequeños contratiempos, se lo pasó como una cacchorra, aunque ya no esté para tantos trotes, más de un remojón se dio  e incluso nos deleitó con su croqueta habitual de cuándo va a la playa.   

Sigo pensando que la zona no debería ser tan limitada, a pesar de que esté muy bien para llevar controles, para su limpieza e higiene. Sin embargo, teniendo el éxito que tuvo el año pasado deberían pensar en ampliar el área, para que cupieran más canes y pudieran disfrutar todos  de esa zona sin molestar a nadie. Eso sí, esta vez no  me puedo quejar de nuestra experiencia, porque pudimos entrar sin esperas, no estaba a tope y me gustó el control a la hora de acceder y lo  limpio que estaba. Además de contar con  servicios de duchas para perros, fuentes  y tener la seguridad que no se pueden escapar del recinto, al no ser que lo hagan nadando. 

No me queda otra que esperar a que el Ayuntamiento en vistas del gran éxito que tuvo esta iniciativa canina se ponga las pilas y haga más zonas como estas, además de si es posible ampliarla, porque se merecen un área más grande para que corran a sus anchas. Cada vez hay perros censados en la ciudad, y  hay que tener en cuenta que en verano es cuando más calor pasan, así que también necesitan un lugar para darse un  baño y refrescarse junto a sus dueños. Eso sí, hay que recordar  que no es aconsejable ir  en las peores horas de calor sofocante, porque los perros, por muy nadadores que sean, por mucha agua que beban también se pueden deshidratar, así que evitemos las horas punta de calor máximo, entre las 12 del mediodía y las 16h para que no lo pasen tan mal, que si vamos a lugares como la playa con ellos es para que disfruten un rato con nosotros.



MÁS ÁREAS PARA PERROS


Ahora ya sabemos un lugar más donde llevar a Kenzie, a pesar de que sus achaques de la edad no le permitan correr y nadar como lo haría unos años atrás, también tiene derecho a divertirse aunque sea un ratito. Nos encanta verla disfrutar, como a cualquier dueño le gusta ver correr libremente a su can. Es por ello que me gustaría que en Barcelona, a pesar de que haya creado esta playera para perros, también hiciera más zonas para nuestros peludos. Por ejemplo, en mi barrio no hay ninguna zona para  perros, una zona cercada, limpia y exclusivamente para perros. Cuando puse una queja en el Ayuntamiento me empezaron a enumerar las que había en el distrito, pero no es lo mismo, porque cerca de casa no tengo ninguna área donde poder soltar a Kenzie con la seguridad de que no se va a escapar, se va a perder, le van a atropellar, ni nos van a multar por tenerla suelta  y estando  a sus anchas. Reclamo más zonas para perros porque se lo merecen, como ya hice en su día redactando esta entrada: Área para perros.    

martes, 25 de abril de 2017

2 años Saboreando Libros

Saboreando libros, un placer de no solo un día


Ayer fue el día internacional del libro, 23 de abril, día de Sant Jordi: una fiesta cultural, donde los libros, los autores, lectores y rosas se unen para celebrar el día del libro. Una buena forma de dar la bienvenida a la primavera, saliendo a la calle con el aroma de flores, de libros y de historias por descubrir. No debería haber solo un día para sentir con tanta intensidad una fiesta tan cultural. Según dicen es el día que más libros al año se venden, una pena que solamente se aun día, pero si sirve, para acercar la lectura a los más ajenos a ella, bienvenido sea. 

Leer es un placer, un mundo al conocimiento, al entretenimiento y sobre todo enriquece culturalmente, descubriendo nuevo vocabulario, y haciendo que la imaginación juegue un papel muy importante.


En 2015 se me ocurrió crear un grupo en Facebook llamado Saboreando Libros, un grupo del que os he hablado en otras ocasiones, que permite recomendar, sugerir, preguntar todo acerca de lecturas. Una buena manera de poner en común tu gusto por la literatura con otros usuarios que también disfrutan abriendo un libro y adentrándose en mil historias y aventuras. 

Desde que empezamos en esa red social hemos ido haciendo diversas lecturas en común, con la idea de leer un mismo libro a la vez, cada uno a su ritmo y con su método, pero ir compartiendo impresiones. En algunas ocasiones se han apuntado más personas, en otras no tantas, pero al fin y al cabo nos hemos reunido, para dar nuestros puntos de vista. Empezamos en julio de 2015 con Nada de Carmen Laforet  y hemos continuado con  

A pesar de que ya son 10 lecturas en común las que llevamos en Saboreando libros, espero que haya muchas más, con participación y sobre todo compartiendo en conjunto nuestras impresiones. A veces es complicado, porque por falta de tiempo, la gente no puede unirse al evento y participar, además cada uno lleva un ritmo diferente, según su rapidez en la lectura. En otras ocasiones, sé que hay personas que se leen el libro, pero les da reparo dejar sus comentarios. De todas maneras, disfruto mucho con la preparación de la lectura en común, proponiendo libros, reuniendo todas las lecturas sugeridas y con la emoción de los votos. En ocasiones, los votos se decantan por un libro al que tú no has dado tus votos, que no te llama mucho la atención, pero ahí radica la sorpresa de encontrarte con libros que por ti mismo no leerías, pero que el azar hace que te reúnas con otas personas para compartir opiniones sobre ese libro.

Espero que tengamos la oportunidad de disfrutar de muchas más lecturas juntos. Recomendando lecturas, dando opiniones, y al fin y al cabo leyendo, porque leer es vivir. Por muchos más años, más lecturas y a seguir saboreando libros.

Sin duda, deseo que el día internacional del libro, no se quede en tan solo un día, pero ya que  se conmemora por todo lo alto, espero que os cayese algún que otro libro, para sumergiros y degustar buenas historias por descubrir. Yo desde ayer tengo unos cuantos libros preparados  para ser devorados, con ganas de que me dejen buen sabor. Ya os contaré. 

Desde aquí, ya que celebramos 2 años de Saboreando Libros quiero hacer una mención muy especial a todos los saboreadores, miembros del grupo, que están ahí al pie del cañón, dando opiniones, escribiendo y uniéndose a las lecturas con tanta ilusión como yo. ¡Muchas gracias a todos!  Sin vosotros no sería posible seguir saboreando libros en conjunto.  Animo a todos aquellos que tengan pasión por la lectura, que se unan, seguro que tienen mucho que aportar.


¡Felices lecturas!  

domingo, 2 de abril de 2017

¿Qué día de la semana te gusta menos?

LOS DOMINGOS 


No me gustan los domingos. En realidad nunca me han gustado. El domingo es el último día de la semana, o según como se mire el primero, pero para mí es el último se acaba una jornada, en la que has podido disfrutar más o menos, pero en la que, al menos en mi caso, no has trabajado, pero al día siguiente… viene el lunes. Hay mucha gente que está con humor de perros el lunes, pero no es mi caso, me gustan los lunes, porque es el inicio de una nueva semana y gusta afrontarlo con una sonrisa.
Sin embargo, los domingos, para ser más concreta los domingos por la tarde noche, mi ánimo empieza a decaer, no sé si porque sé que al día siguiente es lunes y volvemos a rutina de madrugones y andanzas laborales, o más bien porque se acaba lo bueno y te das cuenta que no lo has aprovechado como querías, o que lo has disfrutado tanto que todo tiene un fin y ese fin está por venir en ese domingo a la tarde, en el que tienes que empezar a preparar las cosas para el día siguiente, no te puedes ir a dormir muy tarde, pero no puedes dormirte, porque estás muy descansada, o bien por el contrario estás tan cansada que tienes miedo de que al día siguiente ni oigas el despertador.

Nunca me han gustado los domingos, porque no he sido de seguir al pie de la letra el refrán de: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, y ya me veis el último día del fin de semana haciendo los deberes para el lunes, sí, como siempre a última hora y odiando que hubiera llegado el domingo, para acabar todo a tiempo, casi siempre por la noche y mirando en el horario qué me tocaba a primera hora.  Los domingos tenías que irte a dormir temprano después de que el fin de semana se hubiera hecho corto y que tuviera que estar estudiando o haciendo los deberes que tenía para el lunes. 

Los domingos hasta me parecen tristes, por la tarde-noche, casi todo el mundo ya está refugiado en sus casas, pensando que al día siguiente la rutina les acompañará. Podrá haber sido un día muy soleado, lo habrás podido disfrutar estando fuera de casa, pero cuando llega la tarde, sabes que tienes que tener todo listo para el día siguiente. Es como el final de algo bueno, de un paréntesis que se cierra y deja paso al lunes.

¿A vosotros os gustan los domingos? ¿os gustan menos los lunes? ¿cuál es vuestro día favorito de la semana?
Quizás no tenéis preferencia, porque no os basáis en que un día se denomine lunes, jueves o domingo, simplemente lo vivís y en función de cómo haya ido será buena o malo, sin que tenga que ver cómo se llame ese día, y la personas que penséis así está muy bien visto, porque no tiene nada que ver. Sin embargo, aunque hoy se llamase de otra manera, que no es el caso, seguiría sin gustarme, porque no me gustan los domingos: último día de la semana. No me gusta terminar, me gusta empezar, y no es que el lunes sea mi día predilecto, pero no me desagrada. Sin duda, un viernes dibuja sonrisas, así que sin decir nada más, ya os he dicho mi día  favorito, para ser más concreta la tarde noche del viernes. Las dos vertientes están aquí reflejadas el domingo al atardecer y el viernes por la noche, son dos contrastes para mí.

Por supuesto, habrá viernes que hayan sido una pena, que esté destrozada y que no haya sido un día fabuloso. Por el contrario, seguro que he vivido domingos que ni me he dado cuenta que era domingo, que lo he disfrutado, sin darme cuenta que la noche ya había llegado, sin que la tristeza se apoderase de mí, más que nada, porque hay veces que no hay tiempo para pensarlo. 


En líneas generales, no me gustan los domingos. ¿Y a vosotros? 

viernes, 27 de septiembre de 2013

CUMPLEAÑOS DE KENZIE


KENZIE CUMPLE 6 AÑOS 


Ya estamos en otoño, pero en esta ocasión nos colaremos por las últimas rendijas de verano, para recordar un hecho. El pasado día 18 de septiembre, Kenzie cumplió 6 años. Como era su aniversario y quería que fuera un día especial, aprovechando que estoy sin trabajar, tuve la oportunidad de que disfrutase de su día. ¿Cómo? Pues llevándole a su sitio preferido: la playa.

El día anterior quedé con una amiga, para que fuese partícipe de ese día. Así que, quedamos y fuimos caminando. A Kenzie le tocaría trabajar un poquito, pero después obtendría una recompensa. Cuando llegamos, cuál fue nuestra sorpresa, que la playa estaba llena de bañistas que aprovechaban los últimos días de verano. Además, tuvimos la suerte que ese día el Sol estaba presente y hacía un día digno de ir a la playa.

Sin embargo, yo quería ir y dejarla libre, para que saborease la libertad de hacer lo que quisiera en la playa. Ella, como perro guía, puede ir siempre que quiera a la playa o cualquier sitio, pero ejerciendo su labor de perro guía. Pero, como yo quería que disfrutase como perra, antes me informé ya que sabía que rondaba por esas fechas la época alta para que los perros puedan disfrutar de la playa.  
Según la ordenanza municipal de Barcelona, durante la temporada alta de bañistas que comprende: del 1 de Junio al 16 de septiembre, los días de Semana Santa y todos los fines de semana de abril a octubre no se puede acceder  con el perro suelto a las playas, para que haya una mejor convivencia  entre bañistas y perros.
Así que, aprovechando que el cumpleaños de Kenzie cayó en miércoles, día laborable y era 18 de septiembre, pudimos ir y que ejerciera de perro libre, suelto y con toda la libertad que quisiera. A pesar de ello, como digo, había demasiada gente, y por mucho que se pueda me daba cosa que  Kenzie molestase a los bañistas que estaban por ahí tomando el Sol.

Al final, encontramos un hueco cerca de la orilla, donde parecía no había mucha gente alrededor nuestro; y allí acampamos con las toallas. Eso sí, no pudimos tirarle el freesbe, no fuera a ser que diéramos a alguien. Pero, qué más daba ella  lo que quería  era ir a pegarse un baño. No hacía falta que nada ni nadie le incitase a ir al agua. Hacía calor, por tanto en cuanto se vió suelta  se metió corriendo al agua. Su pasión era  bañarse, salir, revolcarse en la arena, secarse, correr y volver a bañarse. La gente de alrededor, al contrario de  lo que yo pensaba, que se enfadarían por el alboroto que estaba formando,  disfrutaban viendo cómo  se lo pasaba Kenzie. Además, era muy gracioso ver cómo se ponía como una croqueta. 

A pesar de mis temores de no ver a ningún perro rondando por los alrededores, de ver que estaba llena de bañistas, gente tomando el sol y turistas pro todas partes, pude lograr mi objetivo, que Kenzie  pasase un buen día de cumpleaños haciendo lo que más le gusta hacer: bañarse, revolcarse y correr por la playa.

Ya tiene 6 años, pero no deja de ser un perro que en cuanto puede volver a ser un cachorro y juega como la que más.  Sí que he notado que con el tiempo  es más tranquila y ya no se altera con tanta facilidad, guía muy bien , si cabe, mejor de lo que lo hacía, porque  evita coger cosas, ya que sabe que me enfada. Pero, también aunque sea un perro guía que me ofrece tanto, también  necesita recibir momentos  de ocio, y   desfogarse corriendo y sociabilizándose con otros perros. Disfruta mucho y creo que es necesario, tanto  como para que aga deporte, como para que se desestrese de la atención que tienen que poner diariamente cuando lleva el arnés y me está guiando. Una vez no lleva el arnés es un perro normal que, al igual que todos los perros, quiere y desea jugar. 

Para muestra un botón, y os dejo el vídeo que  grabó mi amiga, que se quedaba alucinando de cómo se lo pasaba Kenzie: