Blog de Pili: una maleta en la que cabe de TODO.
Desde: Viajes, experiencias, recuerdos, aventuras, anécdotas, historias y mucho más.
Siempre habrá espacio para ir rellenando huecos, contándolo desde un punto de vista diferente, el de Pili.
No tiene exceso de contenido.
“Si no tuviéramos
invierno, la primavera no sería tan agradable: si no le sintiéramos a veces
gusto a la adversidad, la prosperidad no sería tan bienvenida.”
¿Por qué cambia de fecha cada año la Semana Santa?
Muchos son los que desde que empieza el año están esperando
a que llegue la Semana Santa, ya sea porque son muy devotos, porque quieren ir
de fiestas o simplemente porque son un paréntesis en el calendario laboral.
Pero, unos años cae antes, cae en marzo y otros en abril, casi que hasta que no
tenemos delante el calendario laboral, no sabemos en qué cae.
¿De qué depende que caiga en un mes u otro?
La Semana Santa empieza el primer domingo de luna llena de
la primavera. Es por eso que cada año va variando, dependiendo de las fases
lunares. Si el plenilunio cae en domingo, no empezará la Pascua hasta el
siguiente domingo.
La más temprana el
domingo 22 de marzo. La mayoría de las veces, la Semana Santa cae durante la
primera semana de abril.
Creo que a pesar de saber que empieza la Semana Santa con la
primera luna llena en el domingo del equinoccio primaveral, creo que seguiré
prestando atención al calendario laboral, porque yo no soy muy de números,
además de no estar muy atenta a las fases lunares. Por suerte, hoy día existen
calendarios con fases lunares, incluso ya te marcan los días festivos, así que
no es muy complicado.
De todas maneras, si queréis tener previsión y queréis saber
en qué caerá la Semana Santa en futuros años, aquí os dejo una web que calcula
en qué caerá la próxima Pascua hasta 2490, así que solamente tenéis que
introducir la fecha que os interese y ya sabréis si caerá a finales de marzo o
abril.
¿Cómo vivís la Semana Santa? ¿Aprovecháis para viajar? ¿La
vivís con intensidad? Hagáis lo que hagáis, disfrutadla. Y si este año no
tenéis oportunidad de hacerlo, ahora ya tenéis un calendario para tener
previsión de futuro y pensar qué haréis en la próxima Pascua.
En un abrir y cerrar de ojos, el telón se abrió y dejó salir
a la primavera. Tras el invierno llegaba
el momento de que la estación estrella, la que revolucionaba a las masas,
saliera al escenario y diese lo mejor que sabía hacer, una demostración como no
hay otra de que la naturaleza está ahí, ya sea en la ciudad o en el campo-
donde se nota con más intensidad-
Algunos rayos de Sol asomaban con timidez, sin saber aún si
era el tiempo de su actuación o no, pero poco a poco iban perdiendo esa vergüenza
y se hacían más protagonistas, sabiendo que eso despertaba grandes aplausos. La
primavera, directora de la obra, requería que el Sol brillase lo máximo posible, sin ser algo excesivo, porque si no el verano empezaría a hacer de las suyas. Sin embargo, quería que recordasen su estación como una de las más iluminada del año.
La primavera no quería ningún fallo y animaba a que los
pájaros demostrasen la potencia de sus pulmones, sabedora que en las grandes
ciudades el tráfico haría que esos sonidos mágicos quedasen relegados a un
segundo plano. Así que se puso de maestra de orquestra y empezó a agitar su
barita mágica, dotando a los árboles, ya fuera cual fuera su especie, de una
vestimenta de cuento, con colores vivaces que resaltasen y dieran ánimos a esos
pajarillos para que elevasen su voz cantarina.
No quería ningún fallo, no quería escuchar que aquella
primavera parecía que no hubiera llegado, no quería escuchar que había pasado
sin pena ni gloria, quería que se notase el cambio de estación y si hacía falta
sudar la gota gorda, lo haría, ya podría descansar en junio cuando diera paso
al verano. Ahora era su momento, el momento de que la gente supiera que había
cambiado de estación.
Tras los nervios y después del gran empujón que le había
dado el invierno, para que saliera al escenario, no podía defraudar a nadie. La
gente quería colgar ya sus abrigos y salir cantando como esas aves que había
estado entrenando, para que no tuviera ningún fallo durante sus meses de actuación.
Solamente eran unos meses, que tras esperar su salida entre bambalinas, se
había estado preparando y los nervios afloraban tanto como quería floreciesen
todas las flores del planeta, porque había llegado su momento.
Por fin el gran día había llegado y ahora por muchos esfuerzos
que hiciera, no podía cerrar los ojos, porque cualquier descuido haría que el
invierno volviera a ser protagonista, o mucho peor, que el verano al ver que no
estaba a la altura, se adelantase, haciéndole un traspiés y eso no podía
permitirlo bajo ningún concepto.
Mil ojos eran poco para que todo saliera a la perfección,
pero la obra ya estaba en marcha y el espectáculo primaveral ya se había
estrenado. Había espectadores en primera fila, quienes no quería perderse ni un
detalle, otros que había preferido vivirla desde un punto medio y otros que se
escondían de ellas, porque por muy mágica que dijeran que era, ese vestuario de
los árboles y plantas les hacía llorar y estornudar con más frecuencia de lo
habitual. Pero, todo el mundo estaba en sus butacas atentos a lo que la nueva estación les depararía.
Casi sin darme cuenta, ya estamos en Mayo. El mes de Abril
ha tenido que pasar y yo no me he dado cuenta. Casi no he sido consciente de
ello. Solamente me he dado cuenta de estar en otro mes al mirar el calendario y
ver que alguien o algo me ha robado el mes de abril.
He vivido el mes de abril, han pasado muchas cosas. Algunas
buenas y otras no tan buenas. Pero lo he vivido que es de lo que se trata.
Pero, a pesar de que este mes tiene 30 días ha sido como si hubiera tenido
siete días. Una semana que ha pasado volando.
A finales de Marzo, principios de Abril, regresó un
año más la primavera. Pero, este año no le he dado la bienvenida como se
merece. No me ha alegrado que llegase, porque parece que no viniera con buen
tiempo, más bien con tempestad. Además de mal tiempo, en todos los sentidos, el
polen, las alergias y demás hace que la primavera no sea tan agradable.
Además la primavera es un tiempo muy raro, no sabes ni qué
ponerte. Un día amanece con un Sol que parece que te vas a derretir, y al día
siguiente te cae un chaparrón. Vas en el metro y mucha gente está estornudando,
tosiendo o maqueando. No es una época muy normal. Hay un dicho que dice: “La
primavera la sangre altera” y no me extraña, porque con tanto cambio.
Solamente ha hecho que empezar esta nueva estación y parece
que todo sean cosas malas. No es así. Pero, de lo que no cabe duda, es que es
una época extraña y llena de cambios.
Primer cambio:
Cambio de hora. El último sábado de Marzo se hace el cambio de hora. Hemos
adelantado la hora, para ahorrar luz y aprovechar más la luz solar. Síntoma de
que estamos en una nueva estación y de que el verano se acerca.
Segundo cambio: Cambio
meteorológico. Como he comentado antes, no sabes ni qué ponerte. Un día te
asas, porque aún piensas que sigues en invierno, y al día siguiente con las
mismas prendas estás bien. Te levantas hace Sol, te confías, sales a la calle y
llegas empapada, porque te ha caído una tormenta. El viento también juega malas
pasadas, empezando por el ruido tan siniestro que hace, con ese silbidito, que
no me hace ni pizca de gracia. El sonido del viento solamente es una de las
cosas que no me atrae, porque hay muchas más: como te descuides te entra algo
en el ojo, te despeina, o bien se te cae algo o se te vuela cualquier cosa.
Tercer cambio:
Este cambio afecta principalmente a Venezuela, pero en definitiva a todos
aquellos que creemos en una democracia. Murió Hugo Chávez. Muchos creían que
con esa muerte, su vida cambiaría. Podrían vivir en democracia, en libertad y
la dictadura se habría acabado. En cambio, por arte de magia, hay elecciones y
sale el hijo del Sr. Hugo Chávez, Chávez junior. Las esperanzas de muchos venezolanos
se vieron destrozadas. Pero, es que hay gente que por muy bueno que vaya a ser
un cambio, no acepta así como así un cambio. Siempre es complicado una
transición, ¿por qué? Por miedo. Miedo a lo desconocido, prefieren vivir,
aunque no sea de la mejor forma, pero de una manera que ya conocen.
Cuarto cambio: El
cambio que nunca llega a España: El paro sigue creciendo, cada vez con cifras
más alarmantes. La economía sigue siendo una vergüenza. Lo que tiene que subir
que es la economía baja, y lo que tiene que bajar que es el desempleo, cada día
sube más y más. Parece que este país necesita un cambio, per de momento durante
el mes de Abril no ha habido ningún cambio positivo.
Quinto cambio: No
es ninguna novedad que durante el mes de Abril se celebre Sant Jordi. Pero, a
nivel personal, sí que ha resultado algo diferente que, aparte de mi pareja, me
regalase una rosa el jefe donde estaba realizando una sustitución, Un detalle
que nos gustó a todas, por si acaso llegábamos a casa y no teníamos nada. Es una
tradición que me encanta, ¿a quién no le gusta recibir una flor? Por otra
parte, yo aún tengo pendiente regalar el libro, pero si estás leyendo estas
líneas, que sé que sí, que sepas que no me olvido y pronto lo tendrás en tus
manos.
Sexto cambio: A
nivel profesional, durante el mes de abril, he vuelto a tener una oportunidad. Por
unas semanas he dejado de estar parada, para estar activa. Haciendo una sustitución
de recepcionista donde siempre. Me he vuelto a reencontrar con un sitio
conocido, gente conocida y funciones conocidas. En ese sentido, al ser el mismo
trabajo que realizo desde hace unos meses, no es ningún cambio Pero sí que lo
es, porque he salido de un aletargamiento, para enfrentarme de nuevo a los
madrugones y al día a día que nos ofrece el poder trabajar. Aunque sea por unas
semanas, me he sentido realizada, y me encanta que se sigan acordando de mí
siempre que me necesiten.
Séptimo Cambio: A
nivel personal, me apetecía desde hacía tiempo hacerme un cambio de look. Mi
pelo largo ya me estaba hartando mucho. Tanta pelea diaria, acabar luchando,
para dominarlo, hartarme y al final acabar haciéndome una cola de caballo. No,
así no podía seguir mucho tiempo. Me lo he cortado muy cortito, ahora ni
coleta, ni horquillas, ni nada de nada. Es muy práctico peinarse, muy rápido y
cómodo. Además, con tanto aire y viento, me río, porque no me despeino.
Octavo cambio:
Hablando de pelos. Para pelos los que suelta Kenzie. Ahora está en la época de
cambio de pelaje, se está preparando para el veranito y está haciendo cambio de
muda. Pero, tela, la cantidad de pelos que se le cae. Si no fuera porque tiene
mucho estaría calva. Pero, no es así. Durante la primavera y otoño son las
épocas del año que hacen el cambio. Pero, tal y como me comentó el veterinario,
viviendo en un piso aclimatado, les engañamos y les da la sensación de estar
siempre en primavera. Así que no me extraña que pierda siempre tanto pelo.
Seguro que han sucedido muchos más cambios, pero entre
todos estos y los que ha habido, ¿qué ha pasado con el mes de abril? Ha estado
repleto de cosas y yo prefiero omitirlo, casi ni me he dado cuenta. He querido
correr, y he ido tan veloz que ya estamos en Mayo. A ver, qué nos deparará
Mayo. Espero que muchísimas cosas mejores que en Abril. Que nadie te robe el
mes de Mayo, te pertenece, disfrútalo.
El mes de abril no ha pasado desapercibido, pero para mí es como si me lo hubieran robado. No lo he saboreado, porque no me apetecía saborearlo, pero sé que lo he vivido, porque estoy en otro mes. Dejo la canción de Sabina que lleva el mismo título que mi entrada: ¿Quién me ha robado el mes de abril?
Marzo empiezaadecirnosadiósydapasoaunaprimaverailuminada.Marzonoshaquitadounahoramásdesueño,peronosproporcionamásluz,coloresyolores.Porfin,decimosadiósalinvierno.Aunque,escierto,queconestecambioclimáticonosabemossilodespedimoshastaelañoquevieneosolamentenosdaráuntreguaparaquenosaclimatemosalaprimavera,ydespués,sinprevioavisoapareceránlastormentasyelfrío.Nosésabe,perocomoelfuturoestánincierto.Siemprelohasido,peroenestostiemposquecorrenmásaún.Sinembargo,síquetenemosquelucharpornuestrosderechos,porvivirenunmundomejorylotípicoquesedice,peroantelameteorología,esoyaescosadeotrotiempo.Lanaturalezanosdaelmerecidocastigoqueduranteañoshasufridoella.Sinosabemoscuidarloquetenemosundíadesaparecerá,ynoenunfuturomuylejano,porquepocoapocovamosnotandolasconsecuencias.ahoraquellegalaluzsolar,elSol,medaporpensarlacantidaddebosquesquegentesinescrúpulosquema,sintenerencuentaqueesunpatrimonionaturalquenoessolosuyo,sinoqueesdetodos.Noesqueseaegoísta,aveces,pornodecirsiempre,sonperturbadosquenovaloraneldañoirreparablequehacenconfechorías.No,yapornosotros,porsupuestotambién,sinoquelasgeneracionesquenosprecedannosabránloqueesunbosque,unárbolosimplementeunparajeverde,¡quétriste!Nonospongamospesimistas,porqueesedía,afortunadamentenohallegado.Sinembargo,sinotomamosconcienciatodos,absolutamentetodos,deloquetenemosyquecomotal,todoloquetengamoslotenemosquevalorarycuidar,prontonohabránadadeaquelloquehacequevivamosenunverdaderoparaje,enunlugardondeserespiresincontaminación,dondesepuedeirsinmáscaras.
El respeto es la base de todo. Primero respetándose uno mismo, después con los demás y con nuestro entorno. Hagamos que la naturaleza, como en la antigüedad los dioses de la mitología hacían, no nos castigue por no haberla sabido cuidar como se merecía. Sé que no es una cuestión nacional, ni de Europa, ni de según que continentes, sino que es algo global que nos incluye a todos. Pero, quizás y sin el quizás me atrevo a decir que los países desarrollados, tenemos tantas cosas materiales que nos preocupa más que no se vaya la luz o que corten el agua que de reciclar, tirar un cigarrillo encendido o de bien poco nos preocupamos. En cuanto a los países que tienen menos recursos, saben a la perfección, lo que tienen y cómo cuidarlo. Deberíamos darle la vuelta a la tortilla. Seguro que si ellos nos pudieran ver por una mirilla desde sus países no entenderían el porqué de tantos aparatos, las preocupaciones tan ingenuas y tontas que tenemos, la poca comunicación que existen entre nosotros. Nos verían como extraterrestres, no pensarían que somos humanos, seres disfrazados con piel humana, pero con un comportamiento tonto, muy tonto.
No es una crítica, ya que soy yo la primera que me preocupo por temas triviales, la que está utilizando un ordenador para escribir, la que a la vez escucha música, la que tiene móvil y recibe notificaciones en él, la que si un día se ve la luz no sabría que hacer. Sin embargo, es una autorreflexión que hago ahora que la primavera ha empezado a saludar con los primeros rayos de Sol. Una reflexión en la que no pretendo regañar a nadie, ni siquiera a mí misma, simplemente darnos cuenta de lo que tenemos, y concienciarnos que no todo es para siempre.