BIENVENIDOS A LA MALETA DE PILI:

Una maleta cargada de ilusiones, aventuras, anécdotas, sorpresas, recuerdos y mucho más…







lunes, 11 de mayo de 2015

Hace un año...


EL ESTRENO DE CON MIS OJOS...UN AÑO DESPUÉS



Hace un año se estrenaba “Con mis ojos”. Sí, ya hace un año. Cuando al tiempo le da por extender las alas y volar, vuela que da gusto.   
Recuerdo perfectamente aquel domingo, 11 de mayo. El programa empezaba a las 20:30h en La2. Media hora ante o así, quedamos en que mis amigos vendrían a casa, para el gran estreno, como lo denominaban ellas.  Todos mis amigos llegaban nerviosos y cargados de cosas para picar y beber.  Estaban muy eufóricos y nerviosos, se sorprendían que yo no lo estuviera. Yo les decía que no lo estaba, porque había pasado más nervios haciéndolo,  ahora ya estaba hecho y lo único que esperaba era que les gustase. 
Los días en los que hay tanta expectación siempre me da por pensar en la noche de fin de año. Sí, realmente, a pesar de ser por la tarde, parecía  fin de año. Todos pendientes de la tele y con emoción, esperando  a que fueran y media para que empezase. Eso sí, habíamos cambiado el cava por cervezas y las uvas por  palomitas.  

Y de repente llegó el gran momento, empezó a sonar la cabecera, esa que tantas veces había tenido que repetir haciendo la voz en off, esa que ya me sabía de memoria, esa que era el preludio de las grandes aventuras que viviríamos Kenzie y yo.  El primer programa fue el de Canarias. Qué lejos quedaba y cuántos recuerdo me venían a la cabeza.  
A pesar de haber grabado la voz en off, por lo tanto saber qué es lo que mis compañeros de programa habían elegido para el montaje final, no lo recordaba con exactitud. Me daba mucha vergüenza escucharme, eso ya me pasaba en el locutorio grabando la voz. Creo, que todos  tenemos algo de pudor al oír nuestra voz, al menos yo lo tengo. 
Casi era incapaz de saber qué momento estaban  viendo  mis amigos, porque había momentos que era todo un jolgorio y hablaban y comentaban todos a la vez, y  entre el no ver y no escuchar lo que se estaba emitiendo en la pantalla, no sabía por dónde iba, no me enteraba. Recuerdo un momento de ese programa, casi al final, cuando ya estábamos en el tramo de los carnavales, que me pongo a bailar una conga y entonces empezaron las risas y el cachondeo generalizado en casa. Me entró la risa, me puse roja y  me dio tanta vergüenza que no quería ni verme, a pesar de que  no lo hacía, pero no quería que me vieran. No sé una cosa muy tonta. Cogí y me levanté y  huí del omedorr por unos instantes, cuando  todos me decían que fuera que era muy divertido.
Cuando terminó el programa empezaron a aplaudirnos a Kenzie  y a mí. ¡Qué vergüenza! Pero, qué bien que les hubiera gustado y poder  haber compartido ese primer episodio, el estreno, con  ellos.  
Al poco de terminar empezó a sonar el teléfono fijo de casa. No sabía si cogerlo, porque estaba con invitados, pero lo cogí y eran felicitaciones de familiares. El móvil no había parado de sonar durante todo el programa, no sé cuántos mensajes llegué a recibir… ¡Buuf! Tenía tantos que  era casi imposibles leerlos con la voz sintética del móvil, y eso que me lee muy bien, porque ya estoy acostumbrada. Pero  el móvil se estaba volviendo loco. Así que, una amiga, con toda la paciencia del mundo, me leyó todos los whatsaps que tenía. Era increíble,  nunca había recibido tantos mensajes, ni para mi cumpleaños, ni para fin de año. Todos los que habían visto el programa  habían estado comentando y tenían algo que decir, querían compartir conmigo ese día: felicitándome y expresando sus opiniones.   
Después de que acabase el programa y de que mi amiga me leyera todos los mensajes, nos quedamos un rato más hablando, casi hasta las tantas. Entre tanto viaje, casi no nos habíamos visto y les contaba anécdotas de nuestras aventuras viajeras por España. Además,  aún quedaban  rodajes, los últimos, pero no por ello  había que bajar el nivel.  Así que les contaba qué destinos me quedaban y cuándo me iría otra vez. 
Esa tarde  acabó convirtiéndose en noche, en un día muy especial, donde los nervios, la emoción y ver reflejado el trabajo en la pantalla fue como un sueño. Estaba muy contenta de  ver el trabajo junto a los míos y ver que se lo pasaban tan bien como yo haciéndolo. 
A todo esto, Kenzie estaba alucinando, porque cuando salía en  la pantalla siempre había alguien que decía su nombre, o comentaba algo sobre ella, y ella al escuchar su nombre se pensaba que  la llamaban. No entendía qué estábamos  viendo, porque había tanta gente en casa y por qué estábamos tan  locos. Ella estaba  muy a gusto en su cama, ajena a todo y no sabía porque a todos les había dado por hablar  de ella. Mientras aprovechaba  para descansar, preparándose para siguiente viaje, observándonos desde su cama. Pero, estoy convencida que, de una manera u otra, ella sabía que era la gran protagonista, comoo siempre, y que estaban diciendo cosas buenas sobre ella. Por eso debía estar tan relajada y tan a gusto.

Agradezco a todos los que ese día compartieron ese gran día conmigo, elllos desde sus casas y yo desde la pantalla. Estuvieron  presentes sin saltarse la cita. Sin duda, los telespectadores más fieles que he tenido:  mi familia y amigos. 


Os dejo el link de aquel primer programa, Canarias. Para que lo recordéis también vosotros.   
http://www.rtve.es/m/alacarta/videos/con-mis-ojos/ojos-canarias/2557928/?media=tve 

1 comentario:

  1. te felicito por tu primer programa yo ese dia lo vi estaba haciendo zapin y justo ese dia veo television española y estaban dando tu programa con mis ojos y me quede hasta el final y quede facinado por tu honestidad,sencilles,tu desplante frente a las camaras y desde ese momento vi los otros capitulos me gusta tu entusiamo y como vives la vida eso inspira a muchas personas,saludos y sigue asi pili viviendo la vida a plenitud.

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