jueves, 31 de diciembre de 2020

2020: 10 años del blog, y vete por favor

Una década se dice pronto, pero la maleta cada vez pesa más. Justo este maldito año, se han cumplido diez años de nuestra aventura Dublinesa. Íbamos perdidos, sin dominar el idioma, sin alojamiento, sin trabajo, pero con muchas ganas, muchas ilusión y con ganas de vivir la experiencia.

El blog lo creé con el propósito de ir escribiendo con frecuencia sobre nuestra aventura irlandesa. Creo que no logré mantener unas rutinas a la hora de escribir; aunque se hizo lo que se pudo. Sin embargo, ha servido de mucho más que para plasmar aquella experiencia de un año por Irlanda, ya que después de esa he ido acumulando más viajes, vivencias y temas varios que he ido compartiendo por aquí.

Algunas entradas estaban relacionadas con viajes, que siempre pueden venir bien para futuros viajeros al destino. Aunque, en realidad, quien lo haya leído sabe que más que un blog de viajes es personal. Soy de la opinión, que un viaje, un evento o una escapada no se rige por el destino, por el acontecimiento o por su gente, sino que es un cúmulo de sensaciones y cada uno lo vivirá a su manera. A mí me gusta relatarlo a mi manera, porque las letras pueden servir de álbum de recuerdos. Por supuesto las fotografías, que, siempre que puedo, añado. Sin embargo, las palabras escritas en primera persona sobre algo da el toque subjetivo.

Más adelante incorporé algunos libros leídos, porque en una maleta hay cabida para todo. En ocasiones, en el equipaje también metemos algún libro. Y si no es de forma literal, los libros y sus historias pueden ser un pasaporte para viajar sin moverte.

De ahí me atreví a publicar algunos relatos; porque si es un blog para escribir, ¿por qué no generar más letras con creatividad? relatos que te pueden llevar a descubrir nuevos rincones, aunque sean inventados. Viajamos gracias a la imaginación.

Hubo post sobre historia y curiosidades; porque de igual modo que al viajar es interesante saber sobre la historia y sobre las curiosidades; en nuestra vida real también hay mucho por lo que saciar nuestras curiosas mentes.

También ha habido cabida, y siempre que tenga la oportunidad lo haré, para hablar sobre la discapacidad visual que padezco. Desgranando las zancadillas que nos encontramos, en otras cómo nos manejamos y cómo es de importante la accesibilidad.  Presentar a mis perras guía creo que era más que necesario, porque forman parte de mis vivencias. Además de que, espero que en cierta manera haya ayudado a divulgar el gran trabajo que realizan nuestros guías y lo importante que son para nosotros.

En diez años hay mucho que contar, 200 entradas, un poco de todo. Algunos post que son para leer en varios días por lo largos que son y otras mini entradas. Pero en todos los escritos hay algo de mí; principalmente tiempo, cariño y sentimiento.

En este blog personal me atreví a desnudar mi alma y compartir preocupaciones, felicidad, angustia y me sirvió para rendir homenaje a los que durante estos años nos han dejado. Últimamente en este año que odiamos con ganas todos he escrito demasiadas entradas de despedida.

Así que, a pesar de que me había planteado ponerle punto y final a esta aventura que empezó hace diez años, no voy a despedirme. Ahora mismo no creo que vaya a escribir con la frecuencia que debiera, y sé que no es un blog que se centre en un tema; que sería lo ideal. Pero seguiré, a pesar de que me falte uno de mis mayores fans, uno de los lectores que más me comentaba y el que siempre ha estado apoyando todas mis aventuras, por muy alocadas que fueran él estaba para escucharme, leerme y decirme que me enrollaba mucho. Seguiré escribiendo, porque sé, quiero creer, que desde dónde esté, él querría que siguiera escribiendo algún post y quizás hasta me lee....

Gracias a los que alguna vez os pasáis por aquí; el tiempo es un bien preciado y que unos minutos de tu existencia los dediques a leerme; ya es mucho. Pero, sobre todo gracias a los incondicionales, los que desde hace diez años, incluso antes, formáis parte de mi vida.

Se acaba un año que nos ha golpeado hasta en lo más profundo de nuestro ser. No sé porqué se ha comportado tan mal con nosotros. Le recibimos con la gracia que tenía tener un año con tantos ceros; decíamos con tanto cero tendrá que ser redondo. Y nos la ha devuelto con ganas dejándonos bajo cero. Nos ha robado todas las ilusiones, todos los planes y a los nuestros. Este año sin lugar a dudas, nos ha cambiado la vida.

No puedo hacer un balance, porque ha estado marcado por la incertidumbre, por la esperanza que se nos escapaba de las manos, por la impotencia, por la frustración, por el miedo, y por enfrentarnos a vivir de nuevo sin los nuestros. Podríamos decir que el culpable no es el año en sí; si no la situación generada por el maldito bicho. Un bicho invisible que puede con todo y con todos. Sin embargo; no voy a buscar culpables; a pesar de que tengo una lista bastante larga; me voy a basar en los hechos.

Los hechos son que nos hemos quedado sin el motor de nuestras vidas; él que tantas cosas tenía por hacer; tantos sueños y tantas expectativas puestas en este maldito año. Nos hemos quedado desamparados, sin risas, sin consejos, sin sueños, ni planes de futuro. Nos hemos quedado surcando los mares de este 2020 maldito. Este año será recordado históricamente por la pandemia y sus consecuencias. A nivel personal será recordado como el año trágico; y que está lleno de desdichas. Yendo en una montaña rusa de emociones; hasta que todo terminó sin más; con un frenazo en nuestras vidas del que aún nos resentimos.

Solamente pido al nuevo año que sea más benévolo con nosotros; ni me atrevo a decir un feliz año; solamente una tregua, nos la merecemos. El 2020 fue recibido con alegría, ilusión y era muy esperado; porque era el que iba a ser el año redondo y nos lo devolvió robándonos todo; así que solo pido que este nuevo año se comporte mejor para todos.

Nos seguimos leyendo. Gracias por estar y cuidaros


2021 pegandole una patada en el culo a 2020


jueves, 24 de septiembre de 2020

Cumpleaños de Kenzie y Leia

Felicidades a mis incondicionales peludas





Recientemente mis peludas han cumplido años. Mi yin yang se va haciendo grande, van ganando experiencia y van conociéndonos más

Este año salido como de una novela de Stephen King está siendo raro y terrorífico para todos. Las peludas también han sufrido sus consecuencias. Ellas a su manera también lo han pasado mal con el confinamiento. Sacándoles de su rutina. Viéndonos con angustia y sin poder hacer nada. Ellas que son parte de la familia, se han contagiado de nuestros nervios, nuestra incertidumbre y nuestro miedo. Ellas, a pesar de todo, han estado apoyándonos: moviendo la cola, dándonos más mimos de lo habitual, trayéndonos peluches y pelotas para distraernos, y siendo nuestras mantas donde abrigarnos y calmar nuestra ansiedad. Ellas han estado a nuestro lado en aquellas noches de vigía. Vigilando que estuviésemos, intentando que durmiéramos, lamiéndonos esas lágrimas que caían. Ellas han estado a la altura sin que nadie se lo pidiese, sin recibir recompensas ni aplausos de más. Ellas, sobre todo Kenzie, han notado que faltaba alguien en casa. Se olían que la cosa no iba bien, lo buscan. No entienden qué ha pasado. Nosotros tampoco. Mi padre, quien se atrevía a sacar a las dos a la vez y después me enviaba el informe de lo que habían hecho, ya no podrá sacarlas más. A él cada vez que las veía se le dibujaba una sonrisa, le hacía ilusión verlas porque enseguida iban a saludarle. Ellas no pudieron verlo en el hospital. Nosotras tampoco, excepto cuando íbamos a despedirlo. En aquellas ocasiones ellas nos abrazaban y nos daban ánimos: se quedaban solas en casa, esperando a que apareciésemos. Seguro que esperando a que viniéramos de nuevo con él. No pudo ser.


Si siempre les he agradecido que estuvieran a mi lado, que me guiasen y me dieran la autonomía que necesitaba; ahora si cabe estoy mucho más orgullosa y más agradecida de tenerlas junto a mí. Son parte de mí. Son quien de verdad me conocen, más que guías, más que peludas; son mis ángeles protectores, mis guardianas.

El pasado 6 de agosto Leia cumplió 3 años. Ya se nota que está más alta, más ancha, en definitiva: ha dado un estirón. Aunque sigue teniendo alma de cachorra.
Se hace grande, está más alta, más robusta y más adulta. Y, el viernes día 18 de septiembre su hermana, Kenzie, cumplió 13 años. Ya se ha convertido en una yaya, pero parece que haya rejuvenecido gracias con la llegada de Leia.

Gracias a su apoyo incondicional, estos meses tan difíciles los hemos podido ir sobrellevando.

Ahora están más, por mí y por mi madre, sin alejarse de nosotras. Saben que las necesitamos más que nunca y ellas no dudan en ser nuestra sombra, agasajándonos con movimientos incesantes de cola, mostrándonos su cariño y haciendo monerías para evitar que caigamos en pensamientos que ahogan.

Ellas son nuestra salvación. Siempre lo han sido, pero no puedo estar más orgullosa de tenerlas y de que estén a mi lado. No son simples perras, no son perra guía, son mucho más que familia. Se podría decir que son una prolongación de mí, ella saben, con un sexto sentido lo que ocurre, a veces hasta me atrevería a decir que saben lo que pensamos y saben transformar nuestras emociones.

En el mes de agosto cuando Leia cumplió 3 años quisimos que fuera un día especial para ellas. No lo estábamos pasando bien, pero se merecían que fuera un día especial, fuera de casa. Tuvo sus regalos. Juguetes con los que se distrae, como un peluche que le ha cogido cariño. También fuimos a un parque, donde se desfogó a lo lindo corriendo con otros peludos.

En cambio, el cumpleaños de Kenzie no ha sido tan especial, aunque se lo merezca, incluso más. Pero, la vuelta a la “nueva normalidad”  y la climatología no ayudó. Muchas personas la felicitaron, aunque ella se quedase igual. Tendrá su momento para disfrutar corriendo, porque a pesar de sus años y de la artrosis aún tiene arrebatos de correr.

Los años pasan para todos, para ellas también. Es un regalo tenerlas a mi lado. Gracias a las casualidades de la vida me tocó conocerlas y con Kenzie ya son casi doce años a su lado, conociéndonos  día a día. Y Leia, aunque tenga otro carácter y lleve menos tiempo con nosotros también es cariñosa y va siendo una más de la familia.


Orgullosa de tenerlas. No tan solo por facilitarme la vida en mi autonomía, porque, como he dicho, son mucho más. Son amores incondicionales.


Leia y kenzie mirando a camara


jueves, 25 de junio de 2020

Nunca imaginé estar sin tí


                    NUNCA IMAGINÉ…


Para ti, papa… 
Nunca imaginé…estar sin ti.

Nunca imaginé que algo así podría pasar… 

Nunca imaginé que esta pandemia nos tocaría tan de cerca, hasta llegar a destrozarnos la vida. Un virus que era mucho más de lo que nos quisieron vender: políticos que solamente hacen política y solamente somos cifras para ellos. Dijeron que a España no llegaría, que solamente era peligroso si habías tenido contacto con China o Italia. Decían que la gripe también mata a miles de personas al año y nadie arma tanto revuelo...la gran diferencia es que para la gripe hay tratamiento y hasta vacuna. Si se te ocurría llevar mascarilla te acusaban de alarmista o de egoísta por comprarlas sin necesitarlas (porque había otras personas con defensas bajas que las utilizan habitualmente). Y ahora resulta que los políticos siguen como siempre, sin ponerse de acuerdo y utilizando a muertos para echarse mierda encima; sin darse cuenta que tras esos muertos hay nombres y sobre todo familias. No solamente las cifras bailan y parece que oculten información, no se dan cuenta que detrás de esas cifras diarias que ofrecen cada día hay familiares sufriendo, familiares con dolor e incluso muertos en vida. Después el bicho ya no era tan inofensivo y empezó a propagarse por todas partes, ya no era cosa de solo dos países...el contagio fue creciendo hasta llegar a todas partes del mundo, siendo declarado por la OMS como pandemia. Teníamos que estar encerrados en casa, mientras en la tv no paraban de emborracharnos con cifras, bulos y todo lo que se les ocurriera sobre el coronavirus... y si salías a la calle, ahora sí, tienes que ir con mascarilla, guantes y manteniendo las distancias de seguridad...

Nunca imaginé que a ti te pasaría algo, a ti, que siempre has estado para protegernos, para encontrar soluciones, para dejar todo bajo control... y aquello que decías que era una simple gripe...se fue complicando...y tú, te diste cuenta, porque nunca imaginé que me negarías un abrazo, y no solo eso, no querías que nos acercásemos a ti.  Tu mayor preocupación era  que no nos acercásemos, para no contagiarnos, como siempre preocupándote más por los demás que por ti…...porque tú siempre te has preocupado por nosotras, por todos. Te importaba más que nosotras estuviéramos bien que tu propia salud.
Nunca imaginé que esta maldita situación me desbordaría tanto...nervios, ansiedad, impotencia, frustración, inquietud...el querer y no poder, querer saber de ti y que nadie llamase, querer ayudar y no poder, querer ir a verte y no poder, querer que mejorases y nos encontramos con doctores desanimados a quienes teníamos que animar.... querer que volvieras y no volvías...querer que volvieras, querer que vuelvas....

Nunca imaginé…que haríamos un máster intensivo en medicina, para entender todos los términos que a diario íbamos escuchando sobre tu evolución. Ironías de la vida, ahora fui yo quien se  puso a estudiar, investigar y contactar con médicos que pudieran ayudarte, aunque fue en vano… te prometo que hice todo lo posible, aunque siento no haber hecho más…  hace años tú lo diste todo por mí, para averiguar más sobre mi patología y te convertiste en científico como padre preocupado, e intentado seguir tus pasos, sin llegarte a la suela de los zapatos, como hija desesperada. 

Nunca imaginé que podría aferrarme hasta el último hilito de esperanza que hubiera. La esperanza nadie, ni nada nos la iba a quitar; porque era lo único que teníamos, lo único que podíamos hacer era mantenerla. Si tú estabas luchando, sacaríamos fuerzas de donde fuera para seguir con esperanza, con ilusión y con confianza principalmente en ti, en la ciencia, en los antibióticos y en los médicos. Y, nunca imaginé que, a pesar de todo seguiría con ESPERANZA, con la esperanza de que todo sea una pesadilla, con la esperanza de poder despertar, con la esperanza de volver a verte, oírte, abrazarte....

Nunca imaginé que tu ansiada jubilación sería así: dos meses en UCI, con ventilación mecánica, sedado, con complicaciones...sin visitas... Nunca imaginé que el día de tu 65 cumpleaños, ese 26 de marzo, sería la última vez que hablaría contigo, que te vería subirte en una ambulancia....


NUNCA imaginé que la última palabra que me dirías sería: "GRACIAS  cuando soy yo  la que tengo que darte infinitas gracias por tanto."… 
Gracias por estar siempre, por tu cariño, por haberme mimado tanto…sintiéndome segura en cada paso, porque ante cualquier duda ahí estabas tú…
Gracias por tanto, papa… Gracias a ti por todo lo que me has enseñado, hasta estando donde estabas nos enseñabas que hay que luchar, que en la maratón hay que resistir y siempre hay que seguir hasta el final. Gracias por haberme protegido siempre, y siento si yo no he hecho lo mismo. Gracias por buscar siempre soluciones, por no ahogarte en un vaso de agua, por ayudarme, por tus consejos, por ser mi padre. Gracias por enfrentarte siempre a lo que viniera con calma, paciencia, sabiduría y lógica, sin perder los papeles y con una sonrisa. Gracias por arreglarme tantas veces el ordenador, el móvil, todos mis cacharros, por arreglarme la vida cuando creía que no tenía solución, siempre encontrabas la pieza que encajase: y todo funcionaba.    

Nunca imaginé que llegaría a odiar tanto los viernes, y más concretamente ese 22 de mayo, en el que no pude hacer nada para salvarte...solamente cogerte la mano, tocarte mis orejas favoritas y no cansarme de decirte: "Te quiero"
Nunca imaginé que tú final sería así...sabemos que es ley de vida, pero así no...no era tu momento...tanto contar los días para tu jubilación, para no poder disfrutarla ni un día...desde los catorce trabajando para ni un día de jubilación...tantos planes en la lista de tareas...
Nunca imaginé perderte...te lo dije me tenías mal acostumbrada, mimada...y ahora no sé, me cuesta mucho caminar por la vida sin ti...nunca me acostumbraré a que no estés...el despertador tarda demasiado en sonar y despertarme de este mal sueño, del que no puedo salir...es como un laberinto...y no estás para decirme cuál es la salida.
aunque sabes, siento atosigarte, pero tú formas parte de mí, todos los que hemos tenido la suerte de conocerte nos llevamos un regalo. Tengo parte de ti, y no solamente en la sangre, sino que en el carácter y la experiencia me quedo con todo lo vivido, y sé, tengo la esperanza, la necesidad, que allá donde estés siempre, siempre, estarás muy cerca: empezando por mis pensamientos (porque te voy a seguir consultando) y continuando por mi corazón (porque no te irás nunca).

Nunca imaginé.... Nunca debería haber pasado...Nunca imaginé que tendríamos que aprender a vivir sin ti...pero, aunque cueste mucho, se intentará: solamente porque tú tenías muchas ganas de vivir, así que nos has puesto un gran reto: vivir por nosotros y por ti. De verdad que lo intento...pero ahora mismo todo es cuesta arriba, y, ya sabemos, que la vida no es fácil, no es justa, pero sé que estarás, aunque no te pueda ver ni oir, ni tocar, pero brillarás como una estrella.... así que las espinas que me vaya encontrando en la vida, ya te aseguro que dolerán menos, y, como decías: todo es cuestión de actitud.

Gracias, papa, te quiero


Pili y su padre

miércoles, 25 de marzo de 2020

Volarás en nuestros corazones


Rufi: Volando en el cielo


Parece que las desgracias vienen juntas y las malas noticias siguen llegando…ayer nuestra Rufi, mi ninfa, después de 6 años con nosotros nos dejó.
Llevaba una semana bastante malita, supimos qué es lo que le pasaba y es que tenía un huevo y parecía bastante grande. Antes de suponerlo, la vimos tan débil que enseguida la separamos de Pingu, para que no estuviera en la jaula grande, por si se caía que no fuera de un palo tan alto y para que estuviera más tranquila y se pudiera recuperar. La pusimos en una jaula más pequeñita, para tenerla controlada. Llamé a un veterinario de exóticos del barrio y le conté, me dijo que realmente  él no llevaba psitácidas, la cual cosa no entendí porque si  en la clínica ponía que llevaban a exóticos. Me recomendó otro veterinario que ya conocíamos, pero que está fuera de Barcelona y con la situación que hay ahora mismo era complicado. Dejamos pasar el día, aislada en otra jaula, tranquila y dándole de comer con la mano. Por suerte, vimos que empezaba a recuperarse, a comer por sí sola y a aguantarse ella solita en un palo. Entonces descartamos la idea de llevarle  a un veterinario de urgencias porque parecía que mejoraba y para evitarle el estrés del traslado.
Cuando la cogí y la inspeccioné me dí cuenta de que parecía estar embarazada. No era la primera vez que había puesto huevos, todos sin fertilizar. Así que empecé a bañarle y a untarle de aceite por la barriguita y por la cloaca, después la secaba y la dejaba tranquila en su jaula hospital.
Nuestra sorpresa fue que, a pesar de no ser la misma, estaba mejor. De todas maneras la dejamos en su jaula y yo  cada día repetía el baño con el masaje con aceite, y cada vez era más evidente que tenía un huevo, uno de esos grandes que le debía costar sacarlo y por eso estaba así, porque estaría atravesado. Sin embargo, creo que los baños le iban bien, porque se notaba que el huevo estaba bajando.
Un día nos encontramos que ya había puesto el huevo. Era muy grande, creo que el más grande que había puesto nunca. En seguida se lo retiramos, para que no gastase  fuerzas incubándolo en vano. Aunque tampoco hacía la intención de querer hacerlo.
Se supone que al haberse liberado del huevo estaría mucho mejor, pero no era así, seguía débil, a pesar de darle frutas, calcio y semillas.  No era la de siempre, seguía en su jaula, pero a veces ni estaba en el palo. Sin embargo, se le veía mucho mejor que el día que llamamos al veterinario, así que pensamos que sería cuestión de días que mejorase.

Ayer por la tarde le limpiamos la jaula, le pusimos comida (aunque no comía) y agua fresquita y limpia, la dejamos dentro  de la jaula tranquila. Cuando quise ver cómo estaba, no la ví por ningún lado…. Llamé a Carlos y me dijo que estaba tumbada en el suelo de la jaula.
Me puse muy nerviosa, la sacó y la pusimos en la mesa del comedormedio aguantada…pero tenía los ojos cerrados… unos minutos después abrió los ojos y se cayó del todo…

No  me lo puedo creer, pensábamos que se estaba recuperando… y ahora estamos tristes, pero no somos los únicos… Pingu se siente solo en una jaula tan grande, intento estar por él para que no se sienta tan triste, pero está cabreado e intenta picarnos, en otras ocasiones chilla para llamarle…
Carlos me decía que desde que tuvo el accidente del ala, cuando tuvo que estar ingresada en el hospital veterinario durante dos días, ya no había vuelto a ser ella. Ya nos dijeron que seguramente no podría volar, ya que no se pudo operar y era una fisura complicada…pero a veces cuando los soltábamos, sí que lo intentaba con resultado de caídas, así que siempre teníamos que estar atentos y antes de que se cayese siempre estábamos ahí para echarle una mano.  
Espero que durante el tiempo que estuvo con nosotros fuera feliz… nosotros intentamos darle lo mejor: comidas equilibradas, sueltas, juegos e incluso Pingu está aquí por ella, pensamos en traerle un hermanito para que no se sintiera tan sola.  Fue ahí cuando nos dimos cuenta que no era un macho  tal y como nos la habían vendido, era una hembra y Pingu un macho. Al cabo de un tiempo de estar Pingu con ella empezó a poner huevos en según que épocas, quizás eso fue debilitándole…
Ahora le toca volar todo lo que no podía, le toca descubrir otro mundo, pero sin nosotros. Mucha suerte allá donde estés y si necesitas algo danos un silbidito que desde la distancia seguiremos echándote  una mano siempre. 
Sé que muchos no entenderán nuestro dolor, porque lo verán como un simple pájaro, incluso pensarán que los pájaros donde tienen que estar es en libertad. Pero no es así cuando son criados en cautiverio, cuando le pones la mano y va contigo, cuando baja la cabeza para que le acaricies, cuando entras por la puerta y empiezan a chillar para avisarte que están ahí. Ella no cantaba como sí lo hace Pingu, quizás porque era hembra, quizás porque no quería, pero era tranquila, dócil y siempre quería que le dieras algo de comida, aunque fuera una miga de pan, ella estaba dispuesta a comer siempre menos en sus últimos días….

Vuela, vuela alto que allá donde estés seguro que tu ala está sana y te permite alcanzar vuelos insospechados. No tengas miedo a nada y se libre. Aquí, permítenos que te echemos en falta y perdónanos por no haber echo lo suficiente. Te queremos y ya te extrañamos. 


rufi: ninfa amarilla comiendo con su pata
D.E.P - RUFI -2013/2020   



martes, 24 de marzo de 2020

Te recordaremos siempre

Para ti, tío Cele

a pesar de que no estoy nada centrada por la situación en la que estamos, te merecías unas letras. No pudimos despedirnos de ti: Hoy te entierran y todos los que te queremos no podemos asistir, porque tenemos que estar confinados en casa. Pero, no dudes ni por un momento que no nos hubiera gustado estar ahí. Sé que lo sabes, que eras querido, que serás querido y que  te recordaremos. Hoy no es solo un día para pensar en ti, porque habrá muchos momentos en los que estarás presente e en nuestros pensamientos.
Sé que eras mayor, 87 años y, que incluso a veces decías que estabas cansado, pero sinceramente nos ha pillado desprevenidos. No hemos ni sabido cómo reaccionar al saber la noticia, yo  casi que ni  me lo creo. sé que es ley de vida, pero en estas circunstancias, cuando no podemos ni juntarnos para decirte el último  adiós como que todo parece más irreal que nunca.

A pesar de mi negación, de estar sumergida en una pesadilla, tengo que ser realista y enfrentarme a que te has ido. Es por ello que quiero que sepas que intentaremos juntarnos tanto como a ti te gustaba, en esas comidas familiares en las que nos reunías a todos. Las Navidades sin ti, sin esos juegos de cartas, sin esas batallitas que nos contabas, puede que no sean lo mismo, pero te recordaremos y habrá un momento para ti. no eres la única víctima de este maldito virus, pero no por ello consuela: más bien al contrario, que haya ocurrido bajo estas circunstancias lo hace todo menos lógico. Sin embargo, a veces, lo ilógico, lo irracional, lo injusto, lo inexplicable a parece sin más, sin explicación. 
Solamente me queda decirte: Gracias por haber hecho en ocasiones de abuelo, gracias por haber estado y descansa en paz.



QUÉDATE EN CASA POR TODOS



PRIMERA ENTRADA EN EL BLOG DEL 2020

CONFINADA EN CASA


Sé que llevo tiempo sin escribir en el blog, no por falta  de ganas, ni por ideas, ya que aún tengo pendiente  escribir sobre nuestro viaje por la costa oeste de Estados Unidos; sin embargo los días, las semanas e incluso los meses han ido pasando sin que  dejase huella por aquí. Y, ahora quién me iba a decir a mí que   mi primera entrada del año sería confinada en casa? 
Parece que estemos dentro de una historia de ciencia ficción, pero a veces la realidad supera  a la ficción. Y, desde hace 9 días estamos bajo un real decreto en el que está declarado el estado de alarma en el país: no se puede salir de casa si no es por algo justificado.  Y, todo es debido a una pandemia que afecta a todo el mundo. en todos los rincones del planeta se ha encontrado algún caso de corona virus: covid 19
Este virus que empezó en  China y se fue expandiendo por todo el mundo provoca:
Tos seca con la posterior irritación de garganta. Esta tos no es productiva, es decir que no lleva mocos, pero sí que es muy molesta.
Fiebre, incluso provocando picos muy altos.
Sensación de ahogo, ya que  éste virus es respiratorio , y por eso dicen que es parecido a una neumonía .
Seguramente haya más síntomas que desconozco, porque  no soy especialista, de hecho  esto lo sé por  toda la información que nos llega por medios de comunicación.  Además, hay personas infectadas por el virus que ni lo deben saber porque son asintomáticas.  El mayor problema de este virus  es la gran facilidad que tiene para propagarse, dicen que una persona puede contagiar  a más de diez personas de su entorno.  Por tanto, ahora el problema es que hay muchos infectados, los hospitales están saturados, además de no tener medios suficientes para todos.  A muchos ya ni les  ingresan, porque dependiendo del estado, donde mejor puede estar una persona afectada es en casa, pero con un seguimiento médico. Solamente se quedan ingresadas en el hospital las personas que están graves, que necesitan realmente cuidados  de especialistas sanitarios.  Hemos llegado a un momento que ni realizan pruebas, porque  no se pueden realizar tantas por falta de medios. 

Crucemos los dedos.

Para frenar la expansión de este virus han decretado que nos quedemos en casa para impedir que haya más contagios masivos como los que ya hay en nuestro país.  De momento el estado de alarma dura 15 días y después el Congreso decidirá en función de la situación si se prorroga o no.  Crucemos los dedos para que  todo este bajo control y podamos volver a la normalidad, porque no solamente hay  enfermos contagiados por el virus, sino que  ya hay muchos fallecidos además de víctimas colaterales.
Es una situación muy extraña: sin trabajo, con tele trabajo, con bares y restaurantes cerrados, sin colegios y universidades, sin nadie por la calle.. todos haciendo vida desde sus casas.  A pesar de que hay gente que no entiende el porqué  es muy importante que todos nos quedemos en casa, para no contagiar, para no contagiarnos, para no tener un accidente grave y tengamos que saturar aún más el hospital, o en el peor de los casos, que debido a la saturación no puedan ni  atendernos.
Nuestros bisabuelos vivieron algo similar en 1918  con la gripe que azotó a todo el mundo. Si ellos, sin tantos medios como los que tenemos ahora, sin tanta investigación de por medio, pudieron con aquel virus, ahora estoy convencida que también podremos con éste. Además ellos vivieron guerras, y aunque esto sea como una guerra, nosotros no tenemos que ir a las trincheras – aunque para algunos médicos lo sea- . La mayoría solamente tenemos que hacer caso a las autoridades: quedarnos en casa, lavarnos las manos  y tener cuidado.                 
Así que, como siempre hay que ver el lado positivo de todo, porque siempre lo hay aunque se vea todo muy oscuro siempre hay algo de luz.  Pues estos días aprovecharé para escribir en el blog.  Ahora no existe la excusa de no tener tiempo para ello, así que todas aquellas entradas que estaban a la espera, ahora es el momento de que salgan a la luz.  Además me está sirviendo para ponerme con mi asignatura pendiente: el Jaws
Toda esta situación complicada para todos, desde estás líneas os deseo:
Pronta recuperación para quienes no se encuentren bien.  Para quiénes hayan perdido a un ser querido todo mi cariño. Para quiénes día a día van a trabajar: mucha fuerza, valentía y gracias. Y para todos muchos ánimos  Tarde o temprano de ésta saldremos!
Quédate en casa: por ti y por los tuyos. 
Ahora os dejo con una canción , que seguramente estos días habréis escuchado mucho…y, es que hay que resistir!
  




martes, 31 de diciembre de 2019

2019 CON NOMBRE PROPIO



DESPIDIENDO 2019

Este año que ya empieza a despedirse se puede resumir en una palabra: Leia.  
Y es que el principio del año estuvo marcado, sin duda, por la vuelta a Leader Dogs for the Blind, yendo a buscar a mi nueva perra guía: Leia.  La estancia de más de 20 días en Rochester fue una experiencia, aparte de heladora, nostálgica, porque recordaba muchas vivencias de cuando estuve allí la primera vez en 2009 y regresé a casa con Kenzie. Además de coincidir con gente maravillosa con el mismo propósito volver a casa con una gran ayuda, como es un perro guía.  Para más inri el hecho de coincidir de nuevo con el mismo instructor que había tenido diez años atrás, Kevin, sin duda era como estar de nuevo ahí, pero siendo renovadora, con otra gente y unos cuantos años más encima. 

Pili con kenzie y Leia


Al principio como digo, fue una experiencia genial, a pesar de mi miedo ante la nueva situación, porque a pesar de ser repetidora, nunca sabes qué peludo te va a tocar y cómo va a ser todo. Además, lo que más me preocupaba era saber cómo se iban a llevar, me preocupaba que Kenzie no fuera a llevarse bien con el peludo que me tocase. Afortunadamente, Leia al poco de conocerla ya me demostró que por su parte no iba a ver ningún problema, porque tiene un carácter muy tranquilo, nada dominante.  

Durante el mes que estuve en la escuela me dediqué a mimarla, a conocernos y sobre todo a no atreverme en ningún momento a compararla con Kenzie, porque las comparaciones son odiosas y son totalmente diferentes, no solamente físicamente y de carácter, sino que cada una es una diferente.

Por si me quedaba alguna duda cuando en febrero ya estuvimos en casa y comprobé que las peludas congeniaban fue cuando respiré tranquilamente. Y ahora cuando en ocasiones se ponen a dormir juntas, se dan algún lametazo o juegan entre ellas, disfruto y no me arrepiento para nada de la decisión de jubilar a Kenzie y tener a otra peluda que me ayuda cada día como anteriormente lo había hecho ella.

Los meses han ido pasando y en todos ellos Leia ha tenido un papel protagonista, y con ello no quiero decir que Kenzie haya quedado relegada a un segundo plano.  La yaya Kenzie cada día está presente, porque nos preocupa su salud, porque a pesar de que se quede sola en casa cada día al mediodía tiene que ir mi madre a sacarle y cada día me cuenta las anécdotas del día. Sin embargo, con Leia estamos en una fase de adaptación: primero ella adaptándose a un nuevo entorno, unas rutas desconocidas al principio pero que ahora ya se sabe de memoria, y conociéndonos y fortaleciendo el vínculo.
En la oficina enseguida encontró su sitio, teniendo su cama debajo de la mesa, sintiéndose protegida y durmiendo y soñando:  uno de sus grandes placeres.  Además, enseguida supo las fabulosas vistas que tenemos desde los ventanales de la oficina y nos hace mucha gracia cuando se queda sentada mirando por la ventana. 

Durante los 6 meses con ella no dejé que nadie la tocase, para que se centrase y por miedo a que fuera a crear el vínculo con otra persona que no fuera yo. No es lo mismo aparecer en el trabajo con un perro como Kenzie, que el vínculo ya estaba más que creado y éramos una sola unidad que aparecer con un cachorro que me conoce de un mes en otro ambiente.  Ahora cuando me preguntan si pueden tocarla, siempre y cuando no lleva el arnés, les digo que si Leia quiere, ya que a veces mi peluda lo que quiere es oler a la gente, pero no le gusta que gente que no conoce le toque la cabeza o la manosee mucho.  Otro rasgo que es más gato que perro, y es que a ella le gusta que le toquen, o restregarse, pero solamente cuando ella quiere, es muy suya para eso. 
Y, podría seguir enumerando multitud de características que durante estos meses he descubierto de la princesa Leia, sin embargo se supone que es un resumen de este 2019… pero, como ya he dicho al principio, este año se resumen con su llegada, con nuestro conocimiento y las vivencias del día a día.
No obstante, no quería obviar que también ha habido viajes…
Empezando por una escapada por la zona volcánica de la Garrotxa y continuando por una ruta por la costa oeste de California. Dos viajes, sobre todo el último por la distancia y la duración, que sirvió para unir un poquito más el lazo con la princesa Leia, ya que ella nos acompañó y disfrutó como una cachorra. 
Dicen que no es bueno dejar cosas pendientes para el año que entra, pero si nada cambia mañana seguirá siendo miércoles, a pesar de cambiar de mes y de año, por tanto dejo pendiente seguir narrando en siguientes entradas nuestras etapas por California, porque merecerá la pena.
Sin embargo, no me despido del año con deberes por hacer, más bien lo despido pensando que este 2020 aparte de terminar lo que quede de este año, sé que me deparará nuevos proyectos, viajes y mucho más. Además, dicen que si lo proyectas y lo piensas saldrán las cosas.


Espero que este año que ya empieza a decir adiós también haya sido muy bueno para todos vosotros, seguro que de alguna manera u otra muchos también habréis tenido el año marcado por un nombre propio, en mi caso ha sido Leia, pero todos tenemos a nuestra particular Leia.  El año tan redondo que estamos a punto de dar la bienvenida tiene muy buena pinta y espero que siga marcado positivamente por los nombres propios que me rodean, además de llenarlos con nuevos, siempre y cuando sea para que la balanza de lo positivo siempre tenga más peso.

FELIZ AÑO 2020!

domingo, 17 de noviembre de 2019

Road Trip por California


PINCELADAS DE NUESTRO ROAD TRIP POR LA COSTA OESTE DE EEUU

Un viaje a 10.000 kilómetros de casa. Primer viaje en familia con la peluda de Leia. Nuestro primer Road Trip. 3.000 km. 10 lugares para no olvidar. Una cultura conocida, pero que no deja de sorprender por las gigantescas magnitudes de todo aquello. 

En líneas generales ha sido un viaje emocionante, lleno de aventuras, de sitios que hemos descubierto carreteras, de idiomas conocidos, de reencuentros, y de caminar. Como dice Carlos: “Somos unos viajeros raros, hacemos todo lo que no hacen el resto” y es que callejear, ir a supermercados y sentirnos como si viviéramos en el lugar forma parte de nuestra forma de viajar. Ni mejor, ni peor, porque intentamos alejarnos de las masificaciones, pero a la vez queremos visitar los monumentos más conocidos del sitio tanto hace que seamos viajeros callejeros que vamos por carreteras secundarias hasta llegar al destino.

Empezamos la aventura en Los Ángeles ciudad conocida hasta la saciedad por películas, por Hollywood y por ser la meca del cine. Una ciudad que es casi imposible moverse sin vehículo propio, a pesar de que hay metro, buses y taxis, pero te da mucha más independencia el tener tu propio coche hasta para ir al Mc Donald’s. Sin duda, es una ciudad que no nos impresionó, por mucho que los Oscars, las series y la industria cinematográfica se encargue de hacerlo. Los atascos están a la orden del día, y puedes tardar más de dos horas si te toca estar en hora punta en la carretera, así que no queda otra que paciencia.   A pesar de mis palabras, visitamos como turistas que éramos, el paseo de la fama, leyendo cada nombre que aparecía escrito con su estrellita en el suelo, nos hicimos las pertinentes fotos. Fuimos a varias localizaciones para ver cada vez más de cerca el cartel de las famosas letras de Hollywood, sin embargo yo en ninguna ocasión pude apreciarlas, es lo que tiene no ver. Caminamos y caminamos hasta llegar a una de las zonas más pijas de la ciudad como es Beverly Hills y Rodeo Drive. Visitamos sus playas , como Santa Mónica: paseando por su muelle, viendo las casetas de los vigilantes de la playa y escuchando  el griterío de la gente que estaba subida en el parque de atracciones que hay justo ahí.  No nos podemos quejar del tiempo, para nosotros veraniego, que tuvimos.  

Carlos mirando las letras de Hollywood

Después de 4 noches por Los Ángeles fuimos a Morro Bay  pasando primero por  Santa Barbara y por un pueblo danés como Solvang: un pueblo que llama la atención por sus casitas, por su cultura y por todo lo relacionado con Dinamarca en California. El calor apretaba tanto en algunas horas del día que era complicado caminar por las aceras, no tan solo por nosotros, si no porque la peluda de Leia lo pasaba francamente mal, así que era el momento de refugiarnos en alguna cafetería o intentar buscar sombras, para solventar ese calor asfixiante.

Pili y Leia en Solvang


De Morro Bay  cogimos carretera hasta Monterey por la famosa carretera del Big Sur, una carretera que va por la costa, viendo el mar y pasando por acantilados.  

De Monterey pasamos por Carmel by the sea:  un pueblo costero, en el que el actor Clint Eastwook había sido alcalde hace años, pero de quien no vimos ni rastro, pero donde la peluda se pudo dar un remojón en la costa del pacífico, su primer baño por ahí.  

Y llegamos a otra ciudad que, aunque no hubiéramos estado nunca, era como sí  hubiéramos estado antes, y para más pistas: tiene un puente rojo  que se ve desde todas partes, cuestas impresionantes, tranvías, una cárcel en desuso  de la que han hecho películas y uno de los barrios chinos más grandes fuera de China.  Supongo que habéis averiguado que es San Francisco.  Esta urbe nos gustó mucho más que Los Ángeles, primero por la buena ubicación del hotel que nos permitía ir caminando a casi todas partes, porque nos dio la sensación de ser más segura, porque el ambiente era diferente, y es que a pesar del cambio de temperatura considerable, en el que el frío era notable, nada que una buena chaqueta lo pudiera solucionar, o si no en cuanto te ponías a subir una de las cuestas, y ya no digo si es la de la calle Lombart Street, entrabas en calor enseguida. Además me pareció una ciudad moderna, cosmopolita y pet friendly, porque tuvimos la oportunidad de soltar a Leia en un parque, con perros y dueños muy educados, y en una playa que solamente había perros valientes bañándose en aguas heladas.

Leia y al fondo el Golden Gate


Después de visitar la ciudad de San Francisco, abandonamos la tecnología, la modernidad, y la gran urbe por pueblecitos, pasando por  Sausalito hasta llegar a Mariposa  un pueblo que ya empezaba a parecer del antiguo oeste, y es que había tiendas en las que vendían pistolas, sitios para disparar e incluso vimos a un Sheriff, me dio la sensación que en ese pueblo se conocían todos.  

Para adentrarnos en plena naturaleza se merece un buen madrugón y eso es lo que hicimos al día siguiente visitando: Yosemite, uno de los parques nacionales más populares tanto por turistas extranjeros como del país, ya sea por su extensión, por sus paisajes, por su naturaleza, por sus osos y por sus montañas dignas para escaladores.   

Hicimos parada en Fresno, un lugar que no tuvimos casi oportunidad de visitar, porque era para hacer noche. Esa parada nos sirvió para tener más cerca  Secuaoya park, un parque nacional repleto de secuoyas, árboles gigantescos, imposible de abrazar. Mucho menos masificado que Yosemite, pero que creemos que tiene que ser otro de los imprescindibles, no solamente por las secuoyas impresionantes como General Sherman, sino que pasear por bosques encantados, eligiendo rutas y estando atentos a que no apareciera ningún oso tiene su emoción.

Pili, Carlos y Leia, al fondo el arbol General Sherman


Bakersfield fue nuestra parada para descansar y reponer fuerzas después de caminatas por la naturaleza del parque. Parecía que habíamos abandonado la costa para adentrarnos en el desierto, y eso que habíamos descartado ir hasta Nevada por distancia y por no pasar por desiertos que arden y que sabíamos que leía no lo pasaría bien. Así que, aunque digan que no te puedes ir de la Costa Oeste sin visitar El Valle de la muerte, el Gran Cañón o Las Vegas, lo dejamos para otra ocasión. 

Sin embargo fuimos hasta un pueblo fantasma como Calico, uno de esos pueblos que cuando la época de la fiebre del Oro estaba lleno de vida, pero que con el paso del tiempo se ha quedado como una atracción turística, para que la gente sepa que allí había personas viviendo, con escuela, minas, tiendas, tren y casas, pero por arte de magia no queda ni rastro de aquellas personas que habitaban el lugar.  En Calico pasamos mucho calor y es que estaba cerca del desierto del Mojave.

Abandonamos las montañas y el clima árido para volver a la costa y el pueblo escogido fue San Clemente  un encantador pueblecito costero, con ambiente surfero y pesquero que nos encantó. 

Al día siguiente visitamos  San Diego, una ciudad pequeñita, pero que es necesario moverse en coche a todas partes, pero con unas playas impresionantes, donde los leones marinos volvían a hacer acto de presencia, y donde había una playa solamente para perros, siendo toda la playa para ellos, corriendo a sus anchas.Después de unos cuantos días por ahí tocaba volver al lugar de origen Los Ángeles para rematar el círculo del road trip.

Leia en dog beach


Todos los lugares en los que hemos estado tienen algo en común, si os fijáis en los nombres  veréis que son latinos, y es que hubo muchos españoles que llegaron al oeste de California donde  fundaron misiones, y de ahí radica su nombre, pero a medida que vaya  haciendo post más específicos sobre cada región que hemos visitado, ya os contaré  el origen, porque es muy interesante. De hecho, como otro punto a destacar es la gastronomía, y es que por mucho que penséis que en Estados Unidos lo que más íbamos a comer eran hamburguesas, nada más lejos de la realidad, creo que nunca habíamos comido tantos  manjares mejicanos, riquísimos y preparados por mejicanos, casi como si estuviéramos en Méjico. Y es que estábamos al lado y es normal que  una cultura como la mejicana que estuvo viviendo en esa zona hasta 1868  (California pertenecía a Méjico) y por su cercanía con el país vecino adquiera rasgos del país vecino. Además de la gran cantidad de latino que hemos visto por ahí que han hecho que no existiera barrera.

Un viaje en el que nos hemos parado, pero que hemos disfrutado los tres. Y, a pesar de que este post es un aperitivo, me gustaría ir desgranando qué vimos en cada lugar, para que os hagáis un poquito la idea. Además os puede servir si queréis realizar un viaje similar, porque cada uno tiene el suyo con sus anécdotas y sus vivencias, pero seguro que para anotar sitios  os puede venir bien.  Así que, os voy contando.